Justicia en línea
Las recientes disposiciones normativas (Circulares) del Tribunal Supremo de Justicia, como máximo tribunal de la jurisdicción ordinaria, son técnicamente oportunas y consecuentes con el proceso de refundación judicial para impartir justicia en Bolivia.
Esas medidas evidencian ser un total acierto por la modalidad tecnológica adoptada en la extraordinaria circunstancia que afrontamos como efecto de la pandemia, pues logran establecer un “modo-garantía” sobre el derecho de acceso a la justicia: Art. 115.I de nuestra la Constitución y convencionalmente dispuestos en el Art.10 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y en el Art.25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
El mayor avance es en materia penal. Hoy las audiencias se celebran accediendo a una videoconferencia por Internet. Juez, fiscal, imputado, abogado defensor y veedores acceden, mediante la conexión digital, a este acto tutelar ante una presunta vulneración de un bien jurídico protegido y respetando los principios procesales de: oralidad, celeridad, publicidad, contradicción e inmediación.
Aunque el nombre de la plataforma utilizada para ese efecto Blackboard Colaborate es poco entendible (Colaboración en pizarra) y en tanto que se deben evitar conglomeración de personas, lo importante es que ésta posibilita impartir justicia desde una computadora de escritorio, tableta o celular.
El tiempo que viene nos tiene un mensaje: convivir con el virus. El Órgano Judicial incita a la comunidad litigante a que –a través de la tecnología y de una metodología de fácil entendimiento y ampliamente accesible–, se plantee el cumplimiento de los elementos esenciales del acceso a la justicia que tienen que ver con el inicio de un proceso y el acceso a una autoridad jurisdiccional, garantías de notificación digital, la sustanciación probatoria del litigio y su correspondiente objeción (digitalizados en formato JPG), conseguir por defecto la resolución fundada del caso, impugnar esas resoluciones judiciales en cumplimiento de plazos legales y considerar la ejecución de la misma. Todo preservando la oralidad del proceso penal.
Hoy ingresan en un protagonismo importante las 10 Oficinas Gestoras de Procesos (OGP), una por departamento más la ciudad de El Alto, porque harán realidad un aspecto de la denominada ciudadanía digital, mediante las tecnologías de la información y comunicación, en los buzones de notificaciones, y finalizadas las videoconferencias otorgando copias digitales de la grabación de las audiencias virtuales.
Las estadísticas de resultados de esta nueva modalidad están encabezadas por los vocales y jueces de La Paz, donde se han llevado a cabo más de 150 audiencias en el Tribunal Departamental de Justicia. Es justo felicitar ese gran logro. Están habilitados también procesos en otras materias y acciones constitucionales. Con la justicia en línea, así se reinventa el órgano judicial.
El autor es abogado y periodista
Columnas de ISRAEL ADRIÁN QUINO ROMERO

















