Las ocurrencias del Procurador del Estado
Aparte de las presiones que ejercen sus copartidarios respecto de la conformación de su gabinete de ministros, el Presidente del Estado debe soportar también las ocurrencias cuestionables de algunas altas autoridades que él mismo designó.
Es el caso del Procurador General del Estado, cuyo precedente profesional más notorio antes de ser posesionado en esas funciones es haber sido abogado del expresidente Morales después de su renuncia y fuga del país.
En efecto, la última ocurrencia de este servidor público ha sido atribuir a una conjura la escalada de contagios de Covid-19 en Santa Cruz.
Según él, “la derecha está conspirando. Y ha conspirado de manera deliberada en Santa Cruz. Tenemos resultados, tenemos cifras. ¿Cuántos enfermos hay allá? ¿Y por qué las otras regiones no tienen la misma explosión de infectados que ha habido?”.
Las declaraciones de esa autoridad provocaron la reacción de los cruceños, comenzando por su Gobernador, que resume las de otras personalidades, políticas y no políticas, de ese departamento.
“El crecimiento exponencial de los contagios es un proceso que se está dando no sólo en Santa Cruz (…). Sólo una mente enferma politiquera es capaz de culparnos por el crecimiento de esta pandemia que golpea a todo el mundo”, protestó, en Twitter, la máxima autoridad departamental cruceña.
El presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz respalda la sugerencia de que el Procurador padezca una patología mental, y aconseja “que alguien le haga, cuando menos, un examen psicológico al Procurador”.
Más que a un desorden conductual, la actitud de esa autoridad nacional obedece quizás a su interés por destacarse, entre sus copartidarios, ejecutando acciones eminentes políticas y ajenas al ejercicio de sus competencias.
No sería la primera vez que ocurre algo así. En septiembre del año pasado, el Procurador tuvo la iniciativa de efectuar, durante casi una semana, un recuento de actas electorales de las elecciones fraudulentas de 2019. Una acción que carece de valor legal según el presidente del Tribunal Supremo Electoral.
Hay un elemento común en esas dos acciones: hace cuatro meses y, con mayor probabilidad ahora, días antes de la celebración del Día del Estado Plurinacional, parece inevitable que el Presidente decida cambios en su gabinete de ministros.
Y la perspectiva de dirigir una cartera de Estado debe estar entre las aspiraciones de este funcionario que hace hablar de él, no como Procurador, sino como un masista preocupado por llamar la atención la atención .

















