Aliméntate bien
Años atrás, rodamos un comercial de un cereal enriquecido con vitaminas. Varias amigas hicieron de vitaminas. Una fue la C, otra la A y a mí me tocó ser la B (mera coincidencia con la inicial de mi apellido). En ese entonces, desconocía el beneficio exacto de cada una de ellas en el organismo. Con los años, aprendí para qué sirve cada una de ellas.
También, con el paso del tiempo, los mensajes que nos llegan repiten hasta la saciedad “come frutas, verduras, reduce el consumo de azúcar y sal. Ingiere menos comida procesada y lleva una vida sana”. Hasta ahí todo bien. Una mayoría trata de comer sanamente y una minoría se decanta por la comida procesada.
Pero pocos mensajes hablan sobre cómo nutrir tu mente. Dejamos la sanidad mental en la punta de los dedos, vía redes sociales, y su entretenimiento sin fin.
Y también ingerimos noticias pues no estamos al margen de acontecimientos mundiales. Bolivia no está al margen de guerras, hambrunas, calentamiento global y pandemia, entre varios males que azotan a la humanidad.
Tampoco queda al margen de corrientes de pensamiento. Según comenta el diputado Jorge Komadina, “en una reciente entrevista con una radio francesa, el filósofo y psicoanalista esloveno Slavoj Žižek, pensador mayor de la izquierda radical, afirmó que Putin es un criminal de guerra que encarna una nueva forma de fascismo”.
Žižek dijo: “No comprendo a los izquierdistas que dicen que haga lo que haga Putin (…) Putin no es sólo el viejo fascismo, es una nueva forma de fascismo. No tengo ningún problema en rechazarlo totalmente, en tanto que izquierdista yo mismo. Más que nunca deberíamos adoptar ahora una actitud universalista y rechazar la idea de que nosotros defendemos específicamente la civilización europea, si hacemos eso hablamos ya la lengua de Putin. Más que nunca debemos estar a favor de la universalidad y la izquierda debería ser la primera en decirlo”.
Entonces, no sólo es bueno nutrirse de este tipo de pensamientos, sino también alimentarnos de lo establecido en la Constitución Política del Estado, cuyo artículo 10 indica que “Bolivia rechaza toda guerra de agresión como instrumento de solución a los diferendos y conflictos entre Estados”.
Sólo recordándolo, se hubiera evitado el penoso incidente del fin de semana, cuando se negó el ingreso a una pareja de ucranianos en calidad de refugiados. El sábado intentaron ingresar a suelo boliviano, pero fueron rechazados por errores administrativos en Migración. El domingo el “error” fue subsanado y la pareja fue recibida con “tamborita” y ahora tienen refugio en Bolivia.
El error de los funcionarios y el error de no leer las nuevas corrientes de pensamiento impiden la nutrición mental. También el no leer o escuchar a diferentes de medios de comunicación, líderes de opinión, influencers o tiktokers.
Ahora que estamos ante un panorama en el que las mentiras y las posverdades han evolucionado, necesitamos volver a aprender el arte del escepticismo, buscando nutrirnos con noticias fiables, y lecturas de las leyes, en lugar de obedecer ciegamente a consignas y burdos dictámenes que florecen en las mentes de los dictadores.
Columnas de MÓNICA BRIANÇON MESSINGER

















