El jaguar no duerme tranquilo
Los jaguares Erasmo y Aníbal sufrieron un trato cruel y no recibieron la atención oportuna hasta fallecer en el Bioparque Municipal Vesty Pakos de La Paz, que es el indirecto responsable de estas muertes. Indirecto, sí. Directo podría ser el alcalde de esa ciudad, tal como en su momento fue el alcalde de Oruro, quien dejó morir al león Fido, luego de estar encerrado durante diez años en condiciones atroces.
Las quejas de ciertos sectores de la ciudadanía, en ese entonces, imploraron para liberar a Fido. No sucedió. Como tampoco liberaron a Antonio, un zorro de nueve meses, que fue rescatado cuando unos comunarios pretendían matarlo y fue criado por una familia, pero terminó en el mismo zoológico.
Un camino similar espera a tres pumas hallados en la hacienda La Bendita de Misael Nallar, principal acusado del asesinato de tres policías.
Los pumas irán a un centro, donde según el secretario de Desarrollo sostenible y Medio Ambiente de la Gobernación de Santa Cruz, Jhonny Rojas, “serán muy bien tratados”.
¿Les darán un buen trato? Al parecer no, porque las experiencias anteriores demuestran lo contrario. Entonces no hay un único responsable directo o indirecto. Hay cientos.
¿Por qué rayos los seres humanos, sordos del alma y el corazón, viven felices haciendo infelices a los animales y los tienen tras las rejas? ¿Qué tienes en el alma, si es que la tienes, para provocar una muerte lenta de un animal cuyo único delito es ser vistoso o poderoso? ¿Hay tanto vacío existencial que sólo puede ser llenado cuando tienes cautivo a un loro, un puma o un jaguar?
Y hablando de jaguares, llama la atención la campaña de un banco en Bolivia cuyo eslogan reza “el jaguar duerme tranquilo, porque nuestras tarjetas están hechas de un 89% de PVC reciclado”.
Al margen de la buena intención del banco, y de ser responsable con el medioambiente, parece que mucho no conoce sobre el comportamiento del jaguar. El último en dormir tranquilo es precisamente el jaguar, presa del tráfico ilegal de animales, porque en la creencia popular sus colmillos tienen poderes en las artes amatorias. Tan ridículo como creer que el humo del primer viernes hará prosperar a un negocio.
Es curioso que los animales exóticos estén relacionados con el lujo, como el caso Pablo Escobar que tuvo hipopótamos en su casa. Pero sucede lo mismo en tu entorno cuando crees que tener perros de raza te da prestigio.
Como decía Gandhi, una sociedad se mide por cómo tratas a los animales. Bolivia tiene un pendiente en el tema. La noticia de los pumas no es casual, es el espejo de la sociedad boliviana.
Empero hay organizaciones sensibles que han descubierto que el tema de los animales no pasa por la ostentación, sino acaso por un vínculo energético. Entre muchas Neko, Patitas Descalzas, Agroflori y otras que, atendiendo problemas del municipio, atienden a los animales, que han sido producto del descuido e ignorancia.
Por lo tanto no sólo se trata de criticar lo malo, sino ¿qué tal si tú le das un aporte a estos refugios?
Columnas de MÓNICA BRIANÇON MESSINGER

















