Cereales, valiosos
En un mundo que valora cada vez más la seguridad alimentaria, productos como los cereales adquieren mayor relevancia al punto que se les dedica un día del año para reflexionar sobre su importancia para la subsistencia humana.
Cada 7 de marzo se conmemora el Día Mundial de los Cereales con el fin de resaltar su importancia en el consumo humano, animal y en la fabricación industrial de diversos productos. Se destaca que estos granos son esenciales en la dieta de las personas.
En Bolivia, los cereales, como el trigo, son estratégicos para garantizar la elaboración de productos de la canasta básica como el pan de batalla. Sin embargo, la producción es insuficiente para cubrir la demanda y se requiere trabajar en estrategias para ampliar los cultivos y reducir la importación.
Según datos de 2023, Bolivia produce 315 mil toneladas anuales, pero la demanda interna es de 842 mil toneladas.
Cochabamba cuenta con varias regiones productoras de trigo como Totora, Anzaldo, Tarata y Pocona, que además emplean el producto en la gastronomía típica.
Se estima que Cochabamba llegó a aportar con el 12,2 por ciento de las hectáreas cultivadas en el país, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El trigo y otros cereales como la cebada, la avena, e l arroz y otros se ven amenazados por las sequías prolongadas y el cambio climático que en Bolivia se manifiesta en fenómenos como El Niño y La Niña.
De ahí, que estas fechas son importantes para que los gobernantes y científicos pongan la mirada en el campo, en los cultivos y los productores.
La producción de los cereales depende ahora de la mitigación del cambio climático para que las acciones del hombre como la deforestación, la contaminación, la pérdida de acuíferos no tengan impactos irreversibles.
Los cereales no sólo son importantes para las personas, sino; también, para los animales como alimento para el ganado. Además, son vitales para la industria como las cervecerías. Otros se usan en la elaboración de fármacos.
La producción en cantidad y calidad de los cereales también está determinada por la tecnología que se emplea y la calidad de los suelos. A ello se suman las condiciones del clima como la lluvia.
Sin embargo, el apoyo a los productores aún es limitada debido a que son los agricultores los que asumen el costo de las pérdidas por desastres, producto de la temporada o el cambio climático.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estableció un día para los cereales con la premisa de conservar su producción como un alimento clave para la nutrición.

















