Autismo e inclusión
Bolivia aún tiene grandes desafíos para lograr la inclusión y el reconocimiento de los derechos de las personas con autismo, que en muchos casos todavía no son reconocidas como personas con un tipo de discapacidad, lo que les impide acceder a servicios de salud gratuitos y a una renta mensual.
Cada 2 de abril el mundo pone atención en esta condición como parte de una jornada para conmemorar el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, fecha designada por la ONU para que las familias, la sociedad y las autoridades se sensibilicen sobre esa condición.
¿Qué es el autismo? De manera general se entiende como una condición relacionada con el denominado espectro autista, una afección relacionada con el desarrollo del cerebro que afecta la manera cómo una persona percibe a otras y socializa con ellas, lo que puede causar problemas en la interacción social y la comunicación, según las referencias médicas.
La ONU se enfoca en promover el respeto de los derechos y las libertades fundamentales de las personas autistas con el fin de que accedan a la educación y otros servicios que garantizan la igualdad plena de sus derechos.
“Con el paso de los años, se han logrado avances significativos, impulsados en gran medida por los defensores del autismo, que han trabajado incansablemente para concienciar sobre las experiencias vividas por las personas autistas”, indica la declaración de la ONU sobre el tema.
¿Cuántas personas con autismo hay en Bolivia? Es difícil disponer de datos al respecto debido al tabú que impide a muchas familias buscar atención adecuada para sus niños, pero también a que el acceso a la carnetización para los autistas aún es limitado y depende las evaluaciones médicas que sólo consideran a las personas que no pueden valerse por sí mismas.
“Somos los autistas una población completamente invisible que, realmente, no podemos concentrar la atención de los medios y de la ciudadanía para establecer acciones de concientización, porque a pesar de ser una discapacidad no es una enfermedad y por ende nos cuesta mostrarnos con las características de dependencia y la problemática que enfrentamos diariamente”, contó una de las representantes de los padres, según una publicación de Los Tiempos.
En Bolivia, muchas familias luchan en silencio para brindar calidad de vida a sus hijos autistas. En tanto, otras se organizan y cuentan con una asociación. Sin embargo, en ambos casos recorren un camino difícil, porque no sólo deben enfrentar la situación; sino también las barreras sociales y la discriminación.
Este 2 de abril será un momento propicio para que se incida en la lucha contra la discriminación, y también en la necesidad de avanzar en una legislación que otorguen, de manera amplia, a beneficios sociales a los autistas.


















