Sincerar la economía
El Banco Central de Bolivia (BCB) dio, el 1 de diciembre, el primer paso para retomar el control de la política cambiaria con la publicación diría del valor referencial del dólar estadounidense en bolivianos.
Esta medida significa que la principal institución financiera del país, responsable de emitir la moneda nacional, ejecutar la política monetaria y supervisar el sistema bancario para mantener la estabilidad de precios y la estabilidad económica política monetaria y cambiaria, reconoce la existencia de un mercado paralelo de divisas.
Así, el BCB recupera su rol de ejecutor de “la política cambiaria normando la conversión del boliviano con relación a las monedas de otros países”, como lo establece la Constitución Política del Estado.
Como lo señala en un comunicado, con esta iniciativa el BCB apunta a “ofrecer una referencia clara y confiable que refleje las operaciones reales del sistema financiero” mediante la publicación diaria “del valor referencial del dólar estadounidense, con base en operaciones efectivas de compra y venta realizadas por las entidades de intermediación financiera (EIF)”.
Esta medida marca un punto de inflexión que pone fin a un periodo de casi tres años en el que la cotización del dólar se disparó hasta llegar a los Bs 20 por unidad en el mercado paralelo, como el mes de mayo de 2025.
Entonces, los sectores productivos exigieron al anterior Gobierno y al BCB que asuman acciones.
“El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) pidió contener el alza de la cotización de las divisas. Entre ellas las propuestas planteadas están la liberación de las exportaciones y la aprobación de créditos en la Asamblea Legislativa Plurinacional”, según un pronunciamiento de esa entidad privada.
Estamos lejos de ese momento y los primeros efectos de la reciente iniciativa del BCB son positivos. Lo son porque ahora se cuenta con un referente oficial que “se basa en operaciones reales del sistema financiero y no en especulaciones”, como bien lo explica el Ministerio de Economía.
Eso significa que comienza a desaparecer la incertidumbre sobre las variaciones del tipo de cambio de la divisa.
En palabras del ministro de Economía, Gabriel Espinoza: “El valor que publicará el BCB es el que usan los bancos y entidades financieras para transar dólares en el mercado mayorista. Es el precio verdadero del sistema, no el precio de rumores”. Por eso se convierte en una brújula para entender cómo se está moviendo el mercado”.
La certeza que da el Banco Central de Bolivia ha comenzado a repercutir en la cotización de la divisa con una tendencia a la baja, una dinámica que el dólar ha tenido desde que el país ingresó en un nuevo tiempo político.
La medida del BCB es una señal más del propósito que tiene el Gobierno de sincerar la economía nacional. Es una tarea compleja que ya se inició y, a juzgar por los efectos inmediatos, con buenos auspicios.


















