Cultura de prevención sísmica
Bolivia registró en el último mes, enero, 212 sismos, según el boletín informativo del Observatorio San Calixto. “El departamento con mayor actividad fue Potosí con 148 eventos y Chuquisaca registró 1 sismo”, indica el reporte mensual.
Otros cuatro departamentos registraron un movimiento telúrico. Cochabamba tuvo 26, Santa Cruz 6, La Paz 16 y Oruro 15. Solo en Beni, Pando y Tarija no hubo alguno.
Bolivia, se encuentra entre importantes placas tectónicas como la de Nazca y la Sudamericana, lo que convierte a su territorio en una región con potencial sísmico constante. Se estima que cada día hay un promedio de cinco en el país.
El peor terremoto del siglo XX en Bolivia fue el de Aiquile en 1998 que sorprendió a los pobladores de la Tierra del Charango y también a los de Totora y, en menor grado Mizque. Según los datos históricos las dos primeras poblaciones sufrieron el derrumbe del 80% de las viviendas y unas 15.000 personas se vieron afectadas por el fenómeno tectónico.
Si bien las consecuencias de este desastre han quedado en el recuerdo y después de tantos años no se ha repetido nuevamente un terremoto de esa magnitud, la destrucción que ocasionó sirvió para avanzar en una cultura sísmica en Bolivia.
Sin embargo, se trata de una tarea constante para capacitar a la población en medidas de protección en un sismo y además qué sepa cómo responder después de una emergencia de estas características.
Al último informe del Observatorio San Calixto se suma el sismo moderado que se registró la madruga del viernes con epicentro de la provincia Carrasco y que si bien no fue percibido por la población es el de mayor importancia en lo que va del año y nos recuerda que el departamento de Cochabamba es una región con potencial sísmico.
La cultura sísmica como la cultura vial y otras que ayudan a la sociedad a prevenir y reducir los riesgos requiere de mucho trabajo de capacitación y educación permanente. Además, se necesitan políticas nacionales y municipales para la edificación de construcciones antisísmicas que minimicen el impacto de un terremoto.
Si bien se han dado pasos importantes y Bolivia cuenta con una normativa del Ministerio de Obras Públicas denominada “Norma Boliviana de Diseño Sísmico” es importante monitorear si la misma se cumple sobre todo en un momento del aumento de construcciones en altura en Cochabamba y en otras regiones del país.
La información del monitoreo sísmico que brinda el Observatorio San Calixto es uno de las más importantes para trabajar con énfasis en la prevención, pero debe ser bien utilizada para generar la conciencia y la preparación necesarias en la ciudadanía de modo que estemos preparados para enfrentar de la mejor manera la ocurrencia de este tipo de desastres, diseñando planes a escala familiar, escolar y comunitaria, lo que nos permitirá reducir los daños ante un evento adverso.
La prevención siempre marcará una diferencia y es esencial que los gobiernos municipales y departamentales visualicen esta realidad.

















