Emergencia por chikunguña
Santa Cruz vive la peor epidemia de chikunguña de su historia con más de cinco mil casos en menos de tres meses, una cifra que superan al número total de todos los contagios de esa infección durante 2025.
El lado más triste de la enfermedad ha sido hasta ahora la pérdida de seis vidas debido a complicaciones de salud provocadas por la infección causada cuando el virus Chikungunya penetra al torrente humano mediante la picadura de mosquito hembra Aedes aegypti, reconocible a sus líneras blancas y marrones de su cuerpo.
Es una enfermedad infecciosa que se transmite a los seres humanos por mosquitos infectados con el virus. De ahí que las acciones para reducir la enfermedad se enfoquen en la eliminación de los criaderos del mosquito y se requiera del compromiso real de la población para evitar la proliferación de los insectos.
La propagación de ckikunguña se ha convertido en un agudo problema de salud pública porque ha coincidido con la temporada de lluvias, cuando el mosquito prolifera porque se reproduce en el agua cristalina.
Los especialistas en salud advierten que el agua estancada y el hacinamiento en espacios cerrados generan un escenario de alto riesgo epidemiológico en Santa Cruz, pero también en otras regiones donde el mosquito se ha adaptado.
En Cochabamba, donde aún hay lluvias, los contagios de chikunguña tienden a incrementarse debido a la presencia del mosquito y la falta de campañas sostenidas para la destrucción de criaderos, además de la fañta de conciencia y compromiso ciudadanos para evitar la acumulación de agua en los recipientes que suelen tenerse en los jardines y patios como macetas y turriles con agua clara.
A diferencia de lo que ocurre con otras infecciones, la participación de la comunidad para frenar la propagación de chikunguña es esencial debido a que solo así se puede reducir la reproducción de los mosquitos.
La lucha contra el ckinkunguña ha dejado de ser un problema sólo de Santa Cruz y se ha extendido a otros departamentos donde antes no se tenían casos autóctonos como Cochabamba, Chuquisaca y La Paz.
El Ministerio de Salud, alcaldías y gobernaciones están ante la necesidad de intensificar las campañas de prevención y de reforzar la atención en los hospitales.
Aunque siempre se coloca a la salud primer lugar hay momentos como el actual en los que el enunciado debe aplicarse.
El personal de Salud también debe estar comprometido con el bienestar de la población y buscar otras alternativas para canalizar sus protestas en un tiempo de emergencia.
El sistema de salud pública debe estar en condiciones de atender emergencias de chikunguña. La Organización Panamericana de la Salud instó a los Estados a intensificar la vigilancia epidemiológica y de laboratorio para asegurar la detección temprana y reducir la mortalidad por esta causa.


















