Frenar el juqueo en Potosí
El juqueo ha dejado de ser un simple hecho de robo o hurto de minerales en Potosí para convertirse en una estructura criminal organizada que cada vez actúa con mayor violencia y deja víctimas fatales, pérdidas económicas, detenidos y mayor inseguridad.
El hecho más reciente ocurrió el pasado fin de semana cuando al menos 20 jukus fueron sorprendidos en una mina del Cerro Rico de Potosí por cooperativistas mineros que al percatarse del robo se enfrentaron violentamente hasta que llegó la Policía. Sin embargo, ya había caído un fallecido y el operativo concluyó con una veintena de detenidos, cinco de ellos, personas menores de edad.
El fiscal departamental de Potosí, Gonzalo Aparicio, ha alertado sobre la creciente violencia ligada al robo de minerales.
“Nos enfrentamos ya a redes criminales organizadas dedicadas a este tipo de delitos... Estos hechos, de acuerdo con los últimos reportes, cada vez se tornan mucho más violentos”, declaró la autoridad a la Red Uno.
De esa forma expresó su profunda preocupación por el incremento de la violencia de los jukus y la aparición de estructuras delictivas peligrosas, por lo que llamó a una mesa de diálogo con la participación del Servicio Nacional de Registro y Control de Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom), el Comité Cívico, la Secretaría de Minas y la Policía para coordinar acciones contra este delito.
La violencia generada por los denominados jukus no solo acarrea pérdidas a la minería, sino que deteriora la estabilidad y seguridad de los centros mineros, que son espacios de trabajo en los que cientos de familias encuentran una forma de sustento y además contribuyen a los ingresos del país.
Los recientes enfrentamientos deben ser tomados como una llamada de atención para las autoridades para retomar el control y la seguridad en los centros mineros que se ven afectados por estas organizaciones criminales.
El Gobierno Nacional, a través de las instancias a cargo de la seguridad interna, como el Ministerio de Gobierno, la Policía y el Ministerio Público, debe encarar la lucha contra este fenómeno que tiende a normalizarse bajo la fachada de la pobreza o precariedad económica, pero que en realidad está promovido por grupos criminales que ponen en riesgo la vida de inocentes y de los mineros legalmente establecidos.
Frenar este delito lo antes posible es una tarea urgente y debe afrontarse en toda su complejidad al atacar a todos los actores que intervienen, desde quienes extraen el mineral ilegalmente en los socavones hasta quienes rescatan lo robado, para introducirlo al mercado legal y comercializarlo. Es esencial abarcar toda la cadena para contrarrestar este delito que pone en zozobra a los centros mineros y que toca particularmente al Cerro Rico de Potosí.


















