Maestra sentenciada por amarrar a niños sigue dando clases
Los padres de familia de los niños de prekínder de la unidad educativa de El Salvador, en la ciudad de Cochabamba, denunciaron en abril de 2017 a la profesora Beatriz M. P. por maltrato físico y psicológico hacia sus alumnos.
“La profesora Betty me castigó amarrándome las manos con un guato, lo hizo varias veces”, contó una de las víctimas a su madre, quien señaló que incluso se hizo lo mismo que le hacía su educadora y le dijo “mamá, así me amarra mis manos la profesora”.
Varios de esos testimonios sumaron en contra de la maestra, que además llegó a instancias judiciales y concluyó con una sentencia de terapia psicológica, sin embargo, el proceso administrativo disciplinario hasta la fecha continúa e incluso habría desaparecido.
Por ello, la profesora todavía sigue dando clases, pero en otra unidad educativa del departamento.
Según los documentos a los que accedió Los Tiempos, los padres de familia reclaman porque acudieron a distintas autoridades e instancias para sentar la denuncia, pero no recibieron respuesta, entre ellas mencionaron al director de la unidad educativa, la Dirección Departamental de Educación, Dirección Distrital de Educación de Cochabamba 2 y Ministerio Público.
“Luego de la denuncia y al iniciar el proceso administrativo, ella tuvo que hacer una permuta y está trabajando en Tiraque o Santiváñez. Dejamos de hacer seguimiento a este caso tras tener una dificultad con la abogada designada, pedimos información a la Distrital, pero no nos brindan nada”, explicó el dirigente de la Federación de Maestros Urbanos de Cochabamba, Elmer
Revollo.
Además de la profesora Beatriz M. P., la junta de padres de familia de esa unidad educativa presentó una denuncia penal contra el director Florencio Q. R. por complicidad y encubrimiento y contra Gonzalo C., abogado de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de la Comuna Alejo Calatayud.
LA NORMA PREVÉ EL RETIRO DEFINITIVO
De acuerdo al Reglamento de faltas y sanciones del magisterio, personal docente y administrativo aprobada mediante Resolución Suprema Nº 212414, en su artículo 11 falta muy grave correspondía el retiro definitivo del magisterio.
Al tratarse de un hecho de violencia física, psicológica e intimidación psíquica.





















