Gobierno expulsa del país a Tardelli y dos miembros del PCC de Brasil
Enmanillado y con cadenas en los pies, así llegó Mariano Tardelli, ciudadano brasileño involucrado en el atraco al vehículo de transporte de valores Brinks, hasta la frontera de Bolivia-Brasil. Otros dos antisociales de la misma nacionalidad (Edgar Do Santos y Jesús Carlos Roberto) también fueron expulsados del país.
Mariano Tardelli fue identificado como cabecilla de la organización criminal que atracó un vehículo de Brinks el pasado 30 de marzo en Roboré, es un brazo importante del PCC. Los antisociales que participaron del asalto están vinculados a una serie de atracos en Brasil con el mismo modus operandi utilizado en el caso Brinks.
Los tres reos sentenciados que estarían estrechamente vinculados al Primer Comando Capital (PCC), organización criminal del narcotráfico brasileño, hasta ayer estaban recluidos en el penal Palmasola (Santa Cruz).
El Gobierno tiene previsto expulsar a otros 26 extranjeros de manera paulatina en las próximas semanas para garantizar la seguridad y tranquilidad en las cárceles y el país en general.
Mientras el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, explicaba las razones por las que se los estaba enviando a su país, Tardelli gritó que sobre él no pesaba ninguna orden de traslado y en medio de sus gritos y frente a las cámaras de los medios de comunicación se dio modos para hacer gestos obscenos con sus manos, pese a estar enmanillado.
La autoridad de Gobierno detalló que Tardelli estaba siendo procesado por el robo agravado a Brinks, Jesús Carlos por otro robo agravado y Do Santos por cohecho activo.
“Estos ciudadanos son miembros del PCC y estaban preparándose para generar disturbios en nuestras cárceles”, aseguró Murillo.
Los reos fueron llevados a una localidad cercana a la frontera, donde fueron entregados a las autoridades brasileñas, quienes concluirán con los procesos, casi todos vinculados a robos agravados. La Policía de este país los declaró prófugos de la justicia y los buscaba.
“Hace unas dos o tres semanas había ofrecido al pueblo boliviano que íbamos a limpiar las cárceles de delincuentes extranjeros, es lo que estamos haciendo. Ya hemos deportado a dos narcotraficantes al mes de estar en mi gestión y ahora llegando a los cuatro meses estamos expulsando a estos ciudadanos”, recordó.
Una vez en la frontera con Brasil, personal policial de este país se hizo cargo de la custodia de los tres privados de libertad, que luego fueron trasladados en taxis a diferentes centros penitenciarios.
Atentados
La noche del 11 de febrero de 2020, en el penal de Mocoví el interno Rossendi Saraiba, miembro del Primer Comando Capital (PCC), detonó una granada de uso militar. Este hecho hasta la fecha cobró tres vidas.
EL PCC OPERA EN CHAPARE
Miembros de la organización criminal Primer Comando de la Capital (PCC) cruzan la frontera desde Brasil para reclutar gente en Bolivia y tener sus eslabones para desde aquí traficar cocaína y armas, según jefes policiales.
“Los emisarios del PCC son el contacto de compra y traslado de la droga; el resto, las personas que reclutan de aquí se encargan del transporte o de cometer delitos comunes que les generen también ingresos”, explicó un coronel de la Policía que trabajó en una investigación sobre organizaciones criminales.
En abril de 2018 hubo testimonios de que miembros del PCC vivían en Chapare. El medio brasileño O Globo en un reportaje revela que uno de los cabecillas de esta banda criminal, Gilberto Aparecido Dos Santos, conocido como Fuminho, vivía en el trópico de Cochabamba. Este líder se encargaba de dotar armas y droga.



























