Defensa: Chile no demuestra que Bolivia vulneró derechos
La defensa de Bolivia en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya declaró que la demanda de Chile por las aguas del Silala carece de elementos que demuestren que el país cometió alguna violación del derecho internacional.
El legista francés Mathias Forteau, uno de los abogados de Bolivia, aseguró que la causa que llevó Chile a los estrados internacionales tiene un carácter hipotético.
“El objeto de la demanda chilena es principalmente de naturaleza hipotética”, indicó.
“Bolivia nunca, subrayo: nunca, ha tomado la menor medida que haya podido bloquear, obstaculizar o impedir de alguna manera el flujo de las aguas del río Silala en territorio chileno”, aseguró al sostener que “tampoco ha tomado medidas de ningún tipo que hayan podido impedir al Estado chileno el uso de estas aguas”.
Agregó que “las reclamaciones son limitadas en cuanto a su finalidad, ante todo. Según Chile, éste se remitió a la Corte no para pedirle que resolviera un diferendo respecto de una situación que sería conflictiva, sobre terreno. El objeto de su remisión, y aquí me refiero a las palabras de Chile, era únicamente poner fin a una situación indeseable, a una tensión no necesaria, a una situación de una incertidumbre jurídica”.
Aseveró que, en ningún punto de los escritos de Chile y tampoco durante el primer turno de alegatos el viernes 1 de abril, sus abogados explicaron a la Corte cuáles son los efectos concretos que esperan de un fallo en relación de la situación que existe sobre el terreno en el caso Silala.
“Incluso su demanda carece de cualquier posibilidad, es de índole puramente declarativa. Chile no pide ninguna reparación ni un resarcimiento. En breve, no formula ninguna demanda de remedio de ningún tipo y con motivo de que Bolivia nunca ha cometido la mínima violación del derecho internacional respecto del Silala”, enfatizó el jurista.
Preacuerdo
Forteau también dio a conocer que existe un proyecto de acuerdo en el que dice que Chile reconoce una compensación por el uso de aguas del Silala.
“El contenido de este proyecto de acuerdo muestra que el statu quo no se cumplió satisfactoriamente y que un acuerdo fue considerado como algo necesario por las dos partes, para detallar los derechos del agua del Silala. Esto llevó a un proyecto de acuerdo y que Chile reconociera que, en algunas circunstancias, Chile debería pagar una compensación a Bolivia por la utilización de estas aguas”, señaló.
Exembajador pide esperar
El exembajador y diplomático Jaime Aparicio señaló que habrá que esperar la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre las aguas del Silala para analizar las implicaciones y responsabilidades de las ex y actuales autoridades en relación a este proceso.
Señaló que son estudios técnicos y científicos los que preceden a un “acto político de amenazar a un país” y no inversamente, como hizo el expresidente Evo Morales el 23 de marzo de 2016, y cuyas consecuencias las sufrirán los bolivianos. “Ése fue el origen de este proceso, dado que las amenazas de Bolivia provocaron que en Chile decidan ser ellos los que demanden a Bolivia, bajo el argumento de que el Silala es un río internacional”, dijo.
Agente Calzadilla cuestiona si el caso deba o no continuar en la CIJ
Bolivia, en su intervención ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), cuestionó ayer durante los alegatos si es que esta controversia deba mantenerse en este tribunal, debido a que Chile reconoció que su acusación se redujo en comparación a 2016, cuando demandó al Estado boliviano.
Esta posición fue dada a conocer por Roberto Calzadilla, embajador de Bolivia en Países Bajos y agente nacional ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), quien inició la intervención boliviana en los alegatos orales dentro de la demanda que interpuso Chile ante la CIJ.
“En su réplica y ante varios medios de comunicación, Chile ha reconocido que su caso se ha reducido muy significativamente en comparación a cuando decidió presentar su reclamo en junio de 2016. Como ha aclarado esta corte, en su propia jurisprudencia, la existencia de una disputa legal es una condición primaria para que la corte pueda ejercer su función judicial, por lo tanto, la disputa debe continuar debe seguir existiendo en el momento en el que la corte emita su fallo”, sostuvo Calzadilla.
Agregó que “cabe preguntarse, salvo alguna aclaración que deba dar Chile, si todavía hay alguna controversia legal genuina en relación con el caso presentado por Chile en 2016, que pudiera ser resuelta por esta corte o, si por el contrario, los restantes puntos de desacuerdo entre las partes son de tal naturaleza que se podrían resolver mejor a través de estudios técnicos o puntos y negociaciones diplomáticas entre las partes”.
Madre Tierra
En esta lógica, el agente Calzadilla refirió la importancia de cuidar el ecosistema, por lo que siempre mostró su predisposición de diálogo.
“Se dejó en claro que Bolivia siempre estuvo dispuesta a resolver esta controversia a través de un diálogo y lo que aporta la ciencia, y que Bolivia, coherente con su posición de defensa de la Madre Tierra, otorga una gran importancia al uso sostenible de las aguas del Silala, ya que esta zona alberga un ecosistema delicado, vulnerable y altamente sensible”, sostuvo.
En ese contexto, el abogado Alain Pellet señaló que Chile se apresuró a presentar su demanda sin esperar a que se realicen estudios científicos y sin esperar la visita conjunta como había propuesto Bolivia para aclarar la naturaleza del Silala, que es de naturaleza compleja y está compuesta por un sistema acoplado de aguas subterráneas.























