Siete tendencias marcan la cultura política boliviana, según un estudio
El libro La democracia en los ojos de la gente, 25 años de cultura política en Bolivia, editado por la Fundación Konrad Adenauer y Comunidad de Estudios Sociales y Acción Pública (Ciudadanía) ofrece un análisis detallado y comparado de la cultura democrática del país con base a los resultados de la encuesta del Barómetro de las Américas (lapop), elaborado por la Universidad de Vanderbilt durante los últimos 25 años en toda América Latina.
El documento tiene 11 capítulos que dan una mirada sobre ejes fundamentales de la democracia en el último cuarto de siglo, además de análisis sobre las opiniones, actitudes, preferencias y valores de los bolivianos en relación a la democracia en el transcurso de ese tiempo.
Los cambios políticos y sociales vividos en este cuarto de siglo en el país tienen una relación con las tendencias identificadas en el registro de la opinión pública. Cada uno de estos hallazgos se analiza con más detalle en cada capítulo.
Instituciones
El reconocimiento popular de la democracia y sus instituciones mejoró claramente, desde finales del siglo pasado hasta principios de la nueva constitución, para luego demostrar una dura caída. La confianza en el órgano electoral tuvo su pico de 55 % el año 2010 pero cayó hasta 26% para 2023. El resto de las instituciones, como la Policía, la justicia, la Asamblea tienen la misma bajada.
Tolerancia democrática
La creencia sobre si la democracia y sus instituciones son preferibles a otras formas de gobierno o si se aceptaría un Gobierno autoritario en caso de emergencia en Bolivia tienen una cifra alta.
El afecto o la evaluación de cada ciudadano por la democracia como forma de gobierno se fue desgastando. El porcentaje de personas que cree que la democracia es la mejor forma de gobierno, en Bolivia en 2023 se redujo a un 51,4 % según el Barómetro de las Américas por LAPOP, para el 2004 el porcentaje oscilaba el 61,5%.
Este deterioro de la confianza en las instituciones y al democracia no es aislado y es también una tendencia regional, sólo que en Bolivia las cifras son más elevadas. Los elementos vinculados a este deterioro son el aumento de la desconfianza electoral, la inseguridad y la polarización política.
La confianza también depende, según el estudio, de la posición política de las personas.
El porcentaje de personas satisfechas con la democracia en 2010 era de 68% pero bajó a 28% en 2023.
Justicia
Uno de los elementos más preocupantes es la situación de la justicia. Se consideran de manera objetiva diferentes indicadores de desempeño del sistema de justicia.
La cifra de gente que confía en la Policía en 2023 sólo es un 19,3% de la población. Mientras que el porcentaje que confía en la justicia es de 20%.
Las consecuencias del estado del aparato de justicia pueden apreciarse en muchos ámbitos, que van desde la ausencia de seguridad jurídica para la inversión privada hasta la incertidumbre sobre el futuro mismo de los procesos institucionales de la democracia boliviana.
Confianza interpersonal
Los niveles de confianza entre las personas en Bolivia son muy bajas. La situación es similar en toda la región, pero en el país el tema es crítico.
La confianza fue mayor en el trayecto de 2002 hasta 2012, pero luego ocurrió una caída que no se detiene; el porcentaje de personas que afirman tener confianza interpersonal, en 1998 fue de 46%, pasó a 55% el año 2008 y bajó hasta 40% en la encuesta de 2023, la más baja de la región.
Género
En Bolivia persisten brechas de género en el ejercicio de la ciudadanía. Las mujeres tienen un mayor porcentaje de inconformidad con la democracia, se sienten más inseguras que antes, y su situación económica asciende pero no como del hombre. La desigualdad de género en Bolivia pasa por un incremento debido al apoyo a algunas actitudes machistas.




















