La Asamblea instala sus directivas en un contexto de recomposición política
La nueva Asamblea Legislativa Plurinacional está conformada por seis organizaciones políticas y una representación indígena; el Partido Demócrata Cristiano (PDC), Alianza Libre, Alianza Unidad, APB Súmate, Alianza Popular y un indígena Bía Yuqui. (Vea la infografía)
La instalación de la nueva legislatura de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) marca un nuevo inicio en un momento de reconfiguración política luego de los comicios generales.
Bolivia abre un nuevo ciclo legislativo en el que el Parlamento vuelve a situarse como espacio de debate y fiscalización plural, con el reto de responder a las demandas ciudadanas y consolidar un sistema democrático más equilibrado.
La Asamblea Legislativa inició oficialmente su gestión con la posesión de los 166 legisladores electos y la instalación de las nuevas directivas en ambas cámaras. La conformación de esta legislatura marca una recomposición del mapa político nacional, con el Partido Demócrata Cristiano (PDC) al frente de las presidencias del Senado y de Diputados, acompañado por representantes de Alianza Unidad y LIBRE, dos fuerzas emergentes que lograron presencia parlamentaria en las elecciones generales.
La directiva de ambas cámaras será clave en la conducción del trabajo legislativo, en la asignación de comisiones y en el diálogo entre el ejecutivo y el legislativo. La normativa vigente establece que la directiva es elegida entre sus miembros, y la Cámara de Senadores, por ejemplo, tiene facultades para elegir su directiva, determinar su organización interna y funcionamiento. La nueva Asamblea arranca su gestión con una agenda cargada: la aprobación de leyes económicas, la reforma judicial y la fiscalización de los créditos externos pendientes del anterior periodo.
El presidente de la Cámara de Senadores, Diego Ávila, declaró que su gestión buscará “recuperar la institucionalidad del Parlamento y devolver la independencia de poderes”. En tanto, el presidente de Diputados, Roberto Castro, anunció una línea de trabajo “basada en el consenso y la transparencia”.
El reacomodo político plantea además el desafío de construir mayorías circunstanciales para la aprobación de leyes, dado que ninguna fuerza cuenta con los dos tercios necesarios para modificar normas estructurales o designar autoridades judiciales y electorales.
Mayoría femenina.
Según observatorios y organizaciones de género, las diputadas y senadoras alcanzan una mayoría relativa en la nueva legislatura: alrededor del 52% del total de curules en la Asamblea —con porcentajes aún mayores en el Senado— lo que convierte a Bolivia en uno de los pocos parlamentos de la región con preponderancia de mujeres en ambas cámaras.
Esa composición ofrece una oportunidad histórica para priorizar temas de equidad, derechos y políticas con perspectiva de género, aunque también plantea la responsabilidad de traducir representación en legislación efectiva.
Otras tareas importantes son la conformación de comisiones legislativas clave (Economía, Hacienda, Derechos Humanos) y quiénes las presiden.

























