Dinamarca y Gales, el duelo de los pequeños soñadores del torneo
Dinamarca y País de Gales, territorios que juntos no alcanzan los 10 millones de habitantes, se presenta con más ilusión que exigencia al duelo de octavos de final de la Eurocopa, que disputarán hoy en el Johan Cryuff Arena de Ámsterdam (12:00 HB)
Las selecciones de esos dos pequeños países, con una población de 5,8 millones de personas el nórdico y de 3,1 millones el británico, no están entre las favoritas del torneo. Pero tienen el referente de la Eurocopa de 1992 que, contra todo pronóstico, ganó precisamente Dinamarca.
Pese a aquel registro, los daneses se presentan en los cruces por primera vez en un torneo continental en 17 años.
La unión del equipo que dirige Kasper Hjulmand para superar el golpe de perder a su estrella en circunstancias tan duras se ha trasladado al campo con actuaciones sobresalientes, con los jugadores extramotivados por el apoyo del público de Copenhague.
Su resiliencia ante Suiza y la conexión entre sus grandes estrellas, Gareth Bale y Aaron Ramsey, sin olvidar la tremenda disciplina defensiva del bloque, le han hecho progresar hasta estos octavos con empate ante los helvéticos (1-1), una victoria ante Turquía (0-2) y una derrota ante Italia (1-0).
El equipo de Rob Page tiene sus limitaciones y sus virtudes. Lo sabe y saca partido de todo ello. Es consciente que su futuro pasa por el conjunto en labores de contención para frenar a Dinamarca y por encontrar de nuevo la sociedad Bale-Ramsey y aprovechar el vértigo de Daniel James.






















