Janeth Veizaga: “El parapente es la pasión de mi vida desde hace más de una década”
Janeth Veizaga Valdez es piloto de parapente desde hace 14 años (nació el 2 de septiembre de 1988), y hasta la fecha participó con éxito en muchas competencias nacionales y locales.
—¿Qué significa el parapente para usted?
—El parapente es la pasión de mi vida, ya que este bello deporte extremo comencé a practicarlo a mis 17 años (2004), cuando que ingresé a la escuela Cóndores y me sentí feliz al volar por los aires y emular a muchos otros jóvenes que ya practicaban. Desde entonces, no dejé de participar y espero seguir compitiendo muchos años más y además ahora soy monitora de la escuela. Hasta ahora, gané tres premios Kanata; el último el año pasado como la mejor parapentista.
—¿Por qué te gustó el parapente, dónde comenzaste a entrenar y en qué lugar?
—Recuerdo que acompañé a mi hermano (Gerardo) en 2004 y lo vi volar, entonces me atrajo la adrenalina. Deseaba experimentar los deportes extremos y sentir nuevas sensaciones, ver todo desde el cielo y planear como las aves; porque el parapente es lo más cercano al vuelo libre, sentir el viento en el rostro te da una sensación de libertad, es una experiencia única.
Mi instructor Jhusbel Ruiz fue quien me puso las alitas para volar y el resto, los pilotos. Entonces decidí comenzar el curso de iniciación en la escuela de parapente Cóndores. Mis primeros inflados y control del ala los hice en la laguna Alalay. Después de tres días ya estaba volando en Sacaba.
—¿Dónde compitió por primera vez?
—Fue en Cochabamba, en la modalidad cross country (XC) y me clasifiqué en el tercer lugar en la categoría Sport. Mis amigos fueron los que me animaron a participar, cuando ni siquiera sabía usar un bariometro (indicador de velocidad vertical de ascenso o descenso con un pitido). Nunca olvidaré esa sensación de alcanzar la mayor altura posible, para marcar todas las balizas. Esta primera experiencia me cautivo y me dio más animo para seguir compitiendo y poco a poco este deporte se convirtió en la pasión de mi vida.
—¿No practicaste ningún otro deporte en el colegio?
—No, en el colegio no era muy buena deportista. Cuando ya estaba terminando mis estudios de secundaria, el parapente apareció en mi vida.
—¿Quiénes fueron y son tus compañeros en este deporte?
—Podría decir que conozco a casi todos los parapentistas bolivianos, es muy difícil mencionar a todos sin olvidar a alguien, pero sí podría considerarlos mi segunda familia, tengo un cariño inmenso hacia ellos, porque nos cuidamos entre nosotros para seguir disfrutando del vuelo por muchos años. Pero sí puedo mencionar a mi pareja y compañero de vuelo incondicional, Jhusbel Ruiz Luther. Gracias a él sigo volando.
—¿Cómo se da el puntaje para ganar una prueba?
—Hay muchas modalidades de competición, las más llamativas son: precisión, disfraces y cross country. En precisión, el piloto que aterrice más cerca a la diana es el ganador. En disfraces, se elige al que tiene el disfraz más llamativo y creativo. En cross country, se realizan balizas en diferentes lugares de la montaña, donde el piloto debe llegar lo más rápido y se toma en cuenta la distancia.
—¿Cuánto cuesta todo lo que necesita para practicar este deporte?
—Yo comencé a volar con equipos muy antiguos, era muy difícil conseguir equipos modernos, porque eran muy costosos. Ahora tengo uno moderno. Por lo general, un equipo nuevo cuesta 2.700 dólares, que incluye el ala, silla, casco y un paracaídas de emergencia. Un equipo de segunda mano se encuentra desde los 1.000 dólares para arriba.
—¿Tiene algún plan previsto para participar en pruebas en el exterior?
—Quizás, aún no lo sé. Para poder salir al exterior se necesita invertir mucho dinero, ya que al igual que otras disciplinas deportivas no recibimos colaboración para gastos de las autoridades deportivas nacionales ni locales; todo tenemos que erogar nosotros. Entonces por el momento es difícil pensar en ir fuera del país a competir.
—¿Tiene el apoyo de su familia?
—Sí, siempre he tenido el apoyo incondicional, nunca dejan de preocuparse por mí.
—¿Cuántos alumnos tiene como monitora?
—Actualmente monitoreo a tres alumnos. Ellos son: Juan Flores, Pablo Calderón y Marvin Guzmán.
—¿Tiene una sede el club Cóndores?
—La escuela de parapente Cóndores aún no tiene sede, pero pertenece a la Asociación de Parapente Cochabamba (APC) con personería jurídica.
—¿Cuántos son los instructores y monitores?
—Dentro de la asociación, cada escuela tiene sus instructores y sus monitores, son unas ocho personas. En mi escuela, tenemos un instructor y un monitor.
—¿Desea ser instructora en el futuro?
—Claro que sí, me gusta enseñar todo lo que sé, interactuar con las personas y conseguir que muchas se dediquen a volar.
—¿Qué distinciones ha recibido?
—Me otorgaron el premio Kanata en tres oportunidades, en 2015, 2016 y el año pasado, como a la mejor parapentista.
FICHA PERSONAL
Janeth Veizaga Valdez
Fecha de nacimiento:
2 de septiembre de 1988
Lugar: Cochabamba
Padres: Eberth y Ana
Hermanos: Gerardo y Evelin
Deporte: Parapente
Club: Cóndores























