Deybid Brandon expone sus girasoles
Centenares de girasoles pintados en varias técnicas iluminan con sus colores una de las salas del mARTadero. Es la exposición “CIEN, Ritual de orientación” del artista plástico Deybid Brandon, con la curaduría de la arquitecta Darian Diana Andia.
Se trata de cien cuadros, al óleo, acrílico, acuarela, pastel y técnica mixta en la que intervienen también fibras textiles, que componen un recorrido de cuatro etapas marcadas por la disposición de las obras, pero distinguibles por las tonalidades de los colores y la energía que se desprende de ellas.
En esta exposición, Deybid Brandon “propone un recorrido simbólico a través de sus pinturas de girasoles, entendidos como metáfora de devoción, repetición y transformación.
La muestra invita al público a transitar una experiencia sensible donde la orientación hacia la luz se construye a partir del tiempo, la devoción y el desgaste”, refiere el catálogo de la muestra.
“La exposición se construye como un recorrido simbólico a partir de cien pinturas de girasoles. Más que una acumulación de obras, la muestra propone una experiencia progresiva organizada en cuatro momentos, donde el gesto pictórico se vuelve ritual y el espacio guía la lectura de la obra.
La primera luz, El vínculo, Después de la luz y Mutación acompañan al espectador a través de distintos estados de orientación, repetición y transformación, proponiendo una lectura sensible del tiempo, la insistencia y el cambio”, agrega el catálogo.
Son cuadros pintados en “los últimos cuatro a cinco años”, explica la curadora de la exposición organizada a iniciativa suya.
“En realidad, esta es una presentación de lo que ha experimentado el artista en todo este periodo. Y creo que la muestra puede ser interpretada de acuerdo con el nivel de introspección que existe en cada persona que viene a verla”, señala Darian Andia.
“Yo quería transmitir su vivencia, que se pueda leerla a través de los cuadros y que se presente el girasol como un órgano vivo que ha sentido en esos años”, agrega.
Como fuere, lo cierto es que hay mucho para ver y disfrutar en esta muestra pictórica, a pesar de que la superabundancia de girasoles podría hacer temer el riesgo de una saturación del tema.
Y es que, además de las diferencias de cada una de las cuatro fases en las que se organiza la exposición, las flores, sus tallos y hojas adquieren, en estas obras de Deybid Brandon , significados que parecen alejarlos de su naturaleza.
Es más, en ciertos casos, las composiciones incluyen objetos que, al combinarse con los girasoles, constituyen conjuntos tan sugerentes como curiosos.
Son también evocadores de emociones y de estilos pictóricos memorables.
Así, algunas telas tienen un halo impresionista y otras, surrealista.
La muestra estará abierta hasta el 20 de marzo próximo.

























