Los cisterneros protestan en El Alto; YPFB desvincuala a 410 trabajadores
El conflicto con las cisternas que permanecen varadas en las refinerías persiste.
Ayer, un grupo de conductores protestó en la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) de Senkata, en la ciudad de El Alto, para exigir que les permitan descargar el combustible que transportaba desde el sur del país.
El dirigente del Transporte Pesado, Pedro Quispe, denunció que los conductores tienen que enfrentar condiciones insalubres puesto que durante el tiempo de espera no tienen acceso a servicios higiénicos, por ejemplo.
“Tenemos 300 unidades de la mala calidad de la gasolina, a nosotros no nos interesa la calidad, queremos que se descarguen las 300 unidades en Senkata y que se vayan mis compañeros porque ya están 10 días”, señaló.
El dirigente explicó que son “cisterneros” que transportaron combustibles de Argentina y Paraguay y esperaron descargar el combustible en la refinería de Palmasola.
De acuerdo con el representante, las cisternas contienen las gasolinas RON 83 y RON 80, por lo que esperan que las autoridades de YPFB se pronuncien sobre esta situación.
A las 300 cisternas que están en Senkata se suman las 700 que permanecen en la refinería de Palmasola, en Santa Cruz desde hace 30 días .
El Gobierno atribuyó la venta de la gasolina a un presunto “sabotaje” y decidió reforzar los controles con 1.500 militares que resguardan 16 plantas estratégicas de YPFB. Sin embargo, algunos analistas critican la medida porque no soluciona el tema de fondo.
Reacciones
El candidato a la Gobernación por Primero Santa Cruz, Guido Nayar, calificó como “populismo político” el despliegue de militares en las plantas de la refinería, al considerar que se trata de una acción que no resuelve el problema y que busca generar impacto en la población para ganar simpatía, según DTV.
Nayar sostuvo que los militares no son responsables de la compra de la denominada “gasolina basura”, sino el Gobierno, al que atribuyó la decisión que habría provocado millonarias pérdidas económicas y daños en los motores de los vehículos.
Despidos
YPFB informó que, en el marco de su proceso de reestructuración técnica, ha desvinculado a 410 funcionarios hasta la fecha.
Muchos de estos funcionarios ya tienen iniciados procesos por haber afectado las operaciones de YPFB y, en algunos casos, los procesos ya están avanzados con medidas cautelares.
“Este proceso busca no solo racionalizar la estructura de la empresa, sino también corregir irregularidades heredadas y garantizar una gestión basada en criterios técnicos y éticos, además de procesar a los responsables de cualquier daño”, manifestó Yussef Akly Flores, presidente de YPFB.
























