Los paceños y cochabambinos son el público más “difícil”
La Paz y Cochabamba parecen tener los espectadores más complejos y exigentes de Bolivia a la hora de participar como espectadores, según un sondeo de Los Tiempos a cuatro personajes relacionados con el mundo del espectáculo.
Los cochabambinos son vistos como “muy complicados”, “un público infiel” e “impredecible”; que “sólo funciona con algunos géneros” (especialmente los populares).
Al medio y con un comportamiento tibio entre los espectadores (que depende de los incentivos como el tipo de evento y la cantidad de consumo de bebidas alcohólicas) están Potosí, Chuquisaca y Oruro. Pero es un público que “se suelta y se acomoda” “participa” y “disfruta”.
Mientras que los orientales y tarijeños son los más joviales y fáciles de conquistar.
Éstas son las coincidencias que reflejan en sus respuestas los multifacéticos artistas Federico Avila y Ramiro Chavarría y los empresarios Javier Pavisic Antezana y Luis Pacheco Quiroga, organizadores de conciertos y de eventos a nivel nacional.
El grupo, con vasta experiencia en manejo de espectáculos y público, coinciden en señalar que existen significativas diferencias entre los espectadores, según su región. Todos afirman que los cruceños son el público “más alegre”, que “invierte” en su diversión “sin medir el monto” mientras se trate de un evento en el que disfrute. “Consume”, “ríe”, “participa”, canta y aplaude, igual que la tarijeña.
“Con el tiempo veo un cambio significativo. Hoy al boliviano le gusta divertirse más que antes”, dice Fico Avila fundador de Fico’s Show, quien prefiere no calificar de “mejor o peor público” y decir que “es diferente”. Para él, “Santa Cruz está más dispuesto a reír; tal vez por el hecho de haberse convertido en una ciudad más grande y con mayor variedad, aprendió a disfrutar más”.
CARACTERÍSTICAS
Más jovial y gastador. Sería el público de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija.
Al medio: según incentivo. Está el público de Sucre, Oruro y Potosí. Se acomoda.
Más exigente. Es el público de La Paz y Cochabamba. Le cuesta soltarse y gastar.



















