Desastres naturales: China es el país con más terremotos en su haber
El viernes 28 de marzo, un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Birmania, causando destrucción generalizada y un número de muertos que ya asciende a más de 3.600. El país se encuentra en la intersección de dos placas tectónicas, lo que lo hace propenso a la actividad sísmica.
Una de las mayores fallas del país, la de Sagaing, discurre cerca de grandes ciudades como Yangon y Mandalay, poniendo a ambas en una situación peligrosa. Esta última ciudad ha quedado trágicamente situada cerca del epicentro del terremoto más reciente de ese país, afectando gravemente a sus más de 1,7 millones de habitantes, así como a muchos en Sagaing, capital de la provincia del mismo nombre y homónima de la falla.
Muchos de los países que experimentan el mayor número de grandes terremotos están cerca de los límites de placas convergentes, donde dos placas se mueven directamente una hacia la otra. Sin embargo, la posición de Birmania en un denominado límite de placa transformante lo sitúa entre los 30 países más afectados por grandes terremotos en los últimos 35 años.
Otro factor importante en la destrucción y mortandad del terremoto del viernes es la falta de aplicación de las normas de construcción en el país, gobernado por una junta militar (de nuevo) desde 2021, sacudido por una guerra civil desde entonces y aislado en gran medida del resto del mundo desde su golpe de Estado de hace cuatro años.
Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, otros dos países asiáticos fueron los más afectados por terremotos desde 1990: China (187) e Indonesia (173). Otros lugares muy afectados en Asia son Japón, India y Filipinas. Con 32 y 24 temblores desde 1990, respectivamente, Grecia e Italia son dos de las regiones más amenazadas de Europa.
Los países de Sudamérica que pueden verse afectados por la Placa de Nazca son Perú, Chile, Ecuador y Colombia, según detalla el Instituto Geofísico del Perú (IGP). La causa principal de los sismos en estas naciones es la interacción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana.
Ubicada en el Pacífico oriental, la placa de Nazca se hunde de manera paulatina bajo la placa continental sudamericana en un proceso continuo de subducción. Este fenómeno provoca la acumulación de tensiones en la corteza terrestre, y cuando estas se liberan de forma repentina, se generan terremotos de distintas intensidades.
En México, la mayor parte de la actividad sísmica se debe a la subducción de las placas de Cocos y Rivera bajo la placa Norteamericana, las cuales son responsables de la mayoría de los terremotos que se registran en el país.
Por otro lado, aunque el Cinturón de Fuego del Pacífico abarca tanto México como la región influenciada por la placa de Nazca, las fuentes de sismicidad son claramente diferenciadas.



















