Exportación de GLP a Paraguay
En Asunción del Paraguay en junio del pasado año, los presidentes Morales y Cartes firmaron cinco acuerdos, uno de los cuales es el referido a la exportación de GLP de Bolivia. En la oportunidad el presidente Morales mencionó que la garrafa de gas licuado que costaba 17 $us en el mercado paraguayo iba a costar sólo 12 $us.
A su vez, el entonces Viceministro de Industrialización del Ministerio de Hidrocarburos, sostuvo que hasta diciembre de 2015, con la producción de la planta de Gran Chaco se preveía exportar GLP a Brasil, Argentina, Perú y Paraguay por un valor 100 MM $us porque esa planta debía producir 1.800 TMD ese año para llegar a 2200 TMD el 2016. (LR 16.06.2015). A la fecha la planta produce sólo 680 TMD. Y según las estadísticas disponibles de la ANH, las exportaciones a Uruguay se interrumpieron el año 2013 y no existen registros de exportación ni a Brasil ni a Argentina.
En agosto de 2015 a tiempo de inaugurar las operaciones de la planta Gran Chaco y con la presencia de los presidentes de Bolivia y Paraguay, el Ministro de energía boliviano y el Canciller paraguayo firmaron el Acuerdo Marco de exportación de GLP. En la oportunidad el Ministro boliviano sostuvo que YPFB en sociedad con Petropar cubriría el 100% del mercado paraguayo.
En Paraguay estos anuncios desataron el conflicto entre Petropar y los comercializadores privados de GLP, agrupados en la Cámaras de Gas (Capagas y Canagas), ante la pretensión de Petropar de monopolizar el mercado local de GLP en desmedro de los intereses del sector privado. La petrolera paraguaya es incesantemente acusada de ineficiencia y, corrupción (el 30 de agosto se condenó a tres años de cárcel al expresidente de Petropar) y, de competencia desleal con los privados al ser al mismo tiempo importador y distribuidor minorista gracias a disposiciones del gobierno en su favor.
El proyecto de compra de GLP se complicó aún más con la visita “reservada” del Presidente de YPFB a Asunción para reajustar el precio convenido y utilizar una fórmula con referente internacional para su cálculo. Las críticas en el Paraguay se dirigieron contra Petropar por su intención de comprar durante 20 años GLP de YPFB por lo que el convenio suscrito con Bolivia se puso a consideración del Congreso paraguayo en junio de este año y ante la falta de homologación se decidió licitar la provisión de 1.000 toneladas de GLP.
La convocatoria solicitó un precio referencial para el inicio de la venta que se iría ajustando periódicamente de acuerdo a la evolución de los precios internacionales. Según el presidente de Petropar se recibieron precios “buenísimos” y el presidente Cartes le habría instruido que a partir de octubre, se venda la garrafa de 10 Kilos a 50.000 Guaraníes equivalente a 8.94 $us (La cotización del dólar es de 5.590 guaraníes). La prensa paraguaya reaccionó acremente sosteniendo que: “El anuncio sería ideal si no existieran mentiras de por medio, o falsas informaciones populistas, o si no hubiera algún negociado en puertas”. Por su parte, voceros del sector privado mencionaron que “sólo subsidiando Petropar podría vender gas a G. 50.000”. (ABC Color 09.09.2016)
YPFB presentó su propuesta a la licitación con un precio referencial de 282 $us/Ton puesto en origen (FOB) frente a un precio ofertado de 525 $us/Ton puesto en destino (CIF) de la empresa Trafigura.
Como se puede observar, la propuesta de YPFB es muy competitiva al extremo de ofertar el GLP a un precio de 19.63 Bs por garrafa de 10 kilos, es decir por debajo del precio actual subvencionado en el mercado interno de 22.5 Bs la garrafa. No hay duda de que existen poderosas razones para no perder el mercado paraguayo.
De acuerdo a los profesionales de la planta de separación Gran Chaco, el único destino al que se embarca el GLP es el Paraguay. Desde la planta se despachan diariamente 34 cisternas de 20 toneladas cada una, haciendo un total de 680 toneladas diarias, esto significa que la planta está trabajando cerca del 30% de su capacidad por falta de mercado. Según estas fuentes, la planta estaría en condiciones de operar a plena capacidad. Informes del INE y del Ministerio de Economía (hasta julio de este año) dan cuenta de que el 80% del volumen exportado está destinado al Paraguay y 20% a Perú. La exportación a Perú proviene de la planta de Río Grande en Santa y al Paraguay solo de Gran Chaco en Tarija.
Como se puede ver es de vital importancia conservar y ampliar el mercado paraguayo, de perderlo se corre el riesgo de paralizar la planta de Gran Chaco por falta de mercado.
Lamentablemente ésta es otra muestra más de la falta de profesionalismo con que se ejecutó el proyecto de esta planta separadora, lo que es común a los proyectos de industrialización, como el de urea y de polímeros, porque primero construyen las plantas y después se preocupan de los costos, de buscar las vías de evacuación y de encontrar mercados. Todo al revés.
El autor es ingeniero químico y petroquímico.
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