El precio del almuerzo y de la comida rápida se dispara
La comida cochabambina, además de su sabor y cantidad, se ha caracterizado por ser accesible a los bolsillos de todos. Esa cualidad ha cambiado en los últimos días.
Ante la sorpresa de los clientes, los precios del almuerzo popular y de la comida rápida en restaurantes, pensiones familiares y mercados se incrementaron entre un 50 y 100 por ciento en el último semestre.
La gente se pregunta por qué un plato de pollo frito que hace seis meses costaba entre 14 y 23 bolivianos hoy tiene un costo entre 22 y 30 bolivianos.
Incluso en los restaurantes de comida rápida más conocidos por su bajo precio, los platos son más caros.
Los responsables de ventas de los restaurantes Panchita, Chicken’s Kingdom y Samia explican que efectivamente sus productos tienen otros precios porque los insumos, como la papa preelaborada además de condimentos y aderezos preparados con exclusividad, subieron de costo.
Almuerzo popular
Los vecinos protestan porque no sólo en los restaurantes los precios están elevados, también en las pensiones de barrio y los mercados, que tradicionalmente han sido los lugares preferidos para comer con unos pocos pesos.
En las pensiones familiares, donde un almuerzo (entrada, sopa, segundo y postre) costaba antes entre 7 y 8 bolivianos, éste ahora se vende entre 12 y 17 bolivianos, según el lugar y las opciones de platos.
Las vendedoras de los mercados 25 de Mayo, Antezana y La Cancha, por ejemplo, sin ninguna explicación elevaron los precios de sus sopas, segundos, completos y platos especiales de 4, 7, 10 y 15 bolivianos hasta 7, 12, 17 y 30 bolivianos respectivamente.
Testimonios
Los profesores Cecilio Martínez y Gustavo Carreño, que por cuestiones de trabajo no almuerzan en sus hogares sino en los mercados de la ciudad, comentan que su presupuesto semanal de almuerzo se incrementó entre un 40 y 50 por ciento, dependiendo del mercado sonde se sirven los alimentos.
“No podemos mantener los mismos precios de hace seis meses porque todos los artículos de la canasta familiar han subido. Las verduras, la papa, la carne ya no cuestan lo mismo que hace seis meses”, dice Rosenda Munguía, cocinera en el mercado San Antonio.
Control
El director de la Oficina de Defensa del Consumidor de la Intendencia Municipal, Enrique Vizcarra, indica que está “atado de pies y manos” en materia de control y regulación de precios debido a que los costos son establecidos por libre oferta y demanda.
Señala que, como una medida preventiva, su oficina instruirá la exhibición de precios tanto en los establecimientos de comida rápida como mercados populares, para que los comensales puedan escoger la mejor opción de acuerdo a su economía.
Vizcarra agrega que “algo habrá que hacer” para que un almuerzo completo o un segundo en los comedores populares, que siempre tuvieron precios accesibles, dejen de costar tanto o más que en cualquier restaurante de la ciudad.





















