El Tungurahua no deja de exhalar gas y ceniza
Quito | EFE
El volcán Tungurahua, en el centro andino de Ecuador, no deja de exhalar gas y ceniza, aunque los científicos que vigilan la montaña advierten una ligera bajada en su actividad.
El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional precisó, en su último informe, de que en las últimas 24 horas se han registrado 198 seísmos leves, 21 episodios de tremor, por las emisiones de gas y ceniza y 101 explosiones de intensidades bajas y moderadas.
Aunque la carga de ceniza de las emisiones no ha sido tan alta, se ha registrado poca caída de ese material en las localidades de El Manzano, Pondoa y en la ciudad turística de Baños, vecinas del coloso.
Técnicos del Instituto Geofísico en el Observatorio Guadalupe, cercano al volcán, indicaron a Efe que la actividad del Tungurahua es "algo más baja" que las dos últimas semanas pasadas y que han disminuido el número de explosiones.
"Ha disminuido la actividad sísmica, en algo, pero el volcán sigue activo y estable" precisó una fuente del Observatorio, tras indicar que el Tungurahua presenta características comunes ya conocidas, como es la de acumular energía y luego expulsarla.
Ese tipo de comportamiento ya se registró en julio y agosto del 2006, cuando el Tungurahua generó sendas erupciones, consideradas como las de mayor intensidad de su actual proceso eruptivo, que comenzó hace casi nueve años.
Gustavo Padilla Reyes, un vigía del sector de Pondoa, confirmó que una de las características actuales del Tungurahua es la emisión casi constante de ceniza y vapores volcánicos.
El Tungurahua, de 5.029 metros de altitud y situado a 135 kilómetros al sur de Quito, empezó su actual período eruptivo en noviembre de 1999 y, desde entonces, ha presentado períodos de alta actividad y lapsos de relativa calma. EFE



















