Política en formas geométricas
En el mundo entero, las doctrinas políticas suelen denominarse de “izquierda” o de “derecha”. Por supuesto que hay muchos matices entre ambos extremos: “centro”, “centro-izquierda” o “centro-derecha”. Hay infinidad de posiciones entre ambos extremos, pero todas estas denominaciones conllevan la idea de una línea recta.
Los denominativos de “izquierda” y derecha” surgieron durante la Revolución Francesa, durante la cual los monarquistas se sentaban a la derecha del rey y los partidarios de la revolución a su izquierda. Si bien este es el origen gráfico de esas expresiones, su significado como ideologías políticas vino un poco después. Recomiendo leer el fantástico libro de Yuval Levin El Gran Debate: Edmund Burke, Thomas Paine y el nacimiento de la derecha y la izquierda, donde se explica cómo el debate panfletario entre ambos –Burke y Paine– fue el que dio origen a la “izquierda” y “derecha” como doctrinas políticas.
Volviendo a nuestros días, me parece que la línea recta es un elemento geométrico muy deficiente para ilustrar las posiciones políticas del siglo XXI. Propongo un ejercicio mental. Imaginemos que tomamos esa línea recta por los extremos, uno en cada mano y los tiramos hacia abajo, formando un círculo, como un reloj con manecillas. Ahora tendremos a los comunistas que estaban en el extremo izquierdo de la línea recta, junto a los fascistas o nazistas que estaban en el extremo derecho, ambos muy cerca de las 6.
Esto me parece más apropiado, pues ambos presentan características muy similares. Ambos son totalitarios, nacionalistas, se apoyan en el uso de la fuerza para mantenerse en el poder, desdeñando la democracia, creen en la planificación económica estricta y la intervención fuerte del Estado en el mercado, subordinan los poderes Legislativo y Judicial al poder Ejecutivo, coartan la libertad de expresión, no dan importancia al respeto de las minorías y recelan del concepto de derechos humanos.
En el extremo opuesto, ¿qué representan las 12? A las 12 –yo me sitúo a las 12 en punto– estamos quienes creemos en la democracia, en la independencia de poderes, en que los procesos judiciales deben ser respetuosos del debido proceso y de la presunción de inocencia, además de transparentes, expeditos y baratos. Creemos en el mercado libre, en el rol económico del Estado como árbitro, no como jugador, en el respeto a los derechos humanos, en el respeto a las minorías (sean raciales, religiosas, políticas u otras), en la tolerancia (en su sentido estrictico, no en la interpretación condescendiente que se ha puesto de moda entre autoproclamadas personas de izquierda) hacia las posiciones sobre políticas sociales (homosexualismo, aborto, legalización de marihuana y otras), en la libertad de expresión. Aborrecemos la corrupción. Apostamos por la ciencia. Creemos en la igualdad de oportunidades, pero no en la igualdad de privilegios como retribución a esfuerzos dispares. Creemos en la redistribución del ingreso, acotada bajos estos términos.
A las 9 estarían los socialdemócratas europeos, el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y, en América Latina, países como Uruguay o Costa Rica (como países, independientemente de sus líderes actuales). A las 3 estarían Corea del Sur, Chile y, posiblemente cerca, el Reino Unido. Entre 9 y 12 estaría el Partido Demócrata de EEUU y entre 12 y 3 el Partido Republicano.
¿Qué lideres estarían en los puntos clave? Es cuestión de opiniones, pero yo situaría a las 12 a Angela Merkel, a Barack Obama, a John McCain y, pese a la posible controversia, a Ronald Reagan. En América Latina estarían a las 12, o cerca de esa hora, Vizcarra (Perú), Lacalle (Uruguay) y Alvarado Quesada (Costa Rica). A Trump lo colocaría a las 5 y media y a Maduro a las 6 y media, mucho más cerca el uno del otro que de los republicanos o los demócratas en Estados Unidos. Claro que, como país, EEUU no está a las 5 y media, gracias a su fuerte institucionalidad. EEUU. gravita entre las 10 y las 2, dependiendo del presidente de turno. Rusia y China estarían cerca de las 6, más cerca China. AMLO (el presidente de México)estaría a eso de las 7 y media, Fernández (de Argentina)más o menos por ahí también, Bolsonaro a las 5 o 5 y media.
A los partidos y líderes bolivianos los situaría así. Creemos estaría entre 2 y 3. Juntos más tirado a las 3, gracias a un par de sus ministros, aunque a la expresidenta la situaría entre 1 y 2. El MAS y su líder, por otro lado, estarían a eso de las 7, muy cerca de Maduro. Comunidad Ciudadana hacia las 10, posiblemente. Claro que es mi apreciación personal, cada uno de ellos tiene todo el derecho de proclamar su puesto en esta esfera. Como también lo tiene cada ciudadano. También hay infinidad de puntos en un círculo.
La autora es doctora en econometría
Columnas de AMPARO BALLIVIÁN



















