El arte de marcar el tiempo y sus 36 joyas cruceñas

Actualidad
Publicado el 15/03/2021 a las 17h00
ESCUCHA LA NOTICIA

Son joyas que pesan 100 kilos y miden 2,3 metros de alto por 0,58 de ancho y 0,38 de profundidad. En su estructura, entre otros materiales, hay piedras preciosas, baños de oro de 18 quilates, vidrio biselado y maderas preciosas. Son los míticos relojes de carillón y están trabajados con lo más depurado de este arte en una joyería de Santa Cruz.

Los carillón son relojes de péndulo. Fueron concebidos en 1602 por Galileo Galilei, pero construidos e inventados en concreto por Christiaan Huygens, en 1656. Este tipo de mecanismo los convirtió durante casi tres siglos en el tipo de relojes más precisos del planeta. Luego, la tecnología, a partir de los años 30, superó esa cualidad con modelos más y más sofisticados. Pero no pudo extinguirlos debido al fino arte bajo el cual eran y siguen siendo construidos.

En la capital económica boliviana, un artesano, desde hace más de tres décadas, los arma con paciencia proverbial. Despliega cientos de piezas mecánicas en una sábana y las empieza a articular y calibrar, como descifrando un código secreto. Asegura que tarda entre cinco y seis meses en construir un carillón. Para ello, debe trabajar a un ritmo de tres agotadoras horas diarias.

img_20210113_172625.jpg

Artesano. Luis Alberto Asbún Karmy construye estos singulares relojes desde hace más de tres décadas.

Único en su género

Es el único en su género en esta ciudad y probablemente también sea el único en Bolivia. “No conozco otro acá, creo que no hay”, dice Luis Alberto Asbún Karmy, a tiempo de explicar las características de su puntillosa labor.

Valga añadir que las características de estos relojes cruceños suman lo más selecto del arte de los carillón a nivel internacional. “Cuando aprendí a construirlos, me di cuenta que podía producir relojes incluso de mejor calidad —explica—. Había que sacar ciertas partes del mecanismo que producían los alemanes, que era lo mejor de su trabajo. En la parte decorativa resultaba mejor la francesa.

Mientras que la cáscara, o funda, de los péndulos y las pesas era mejor comprarla en Estados Unidos”.

Y el complemento nacional también incrementó el valor de estos relojes. En lugar de madera venesta, Asbún utilizó maderas semipreciosas de las selvas bolivianas. Relojes de mara, cedro, roble o nogal, de un único árbol escogido cuidadosamente para la ocasión. Por ello, su peso y fortaleza de 100 kilógramos. “Uno de los secretos de un buen reloj es producirlo de un solo tronco para que la sonería sea dulce y hermosa, así como la de un violín —devela—. Lo que sobra de ese tronco ya no se puede poner en otro reloj”.

Historia de seis décadas

Su amor por este arte empezó hace ya 66 años. El artesano cuenta que solía pasar sus vacaciones en Santiago de Chile, donde su abuelo materno era dueño de la cadena de joyerías Karmy. Alberto para entonces tenía cinco años y quedó deslumbrado al ver este tipo de relojes en aquellos negocios. “Me gustó tanto que quería traerme uno a Bolivia —recuerda—. Mi abuelo le dijo a mi madre que nos llevemos uno, pero las posibilidades de traslado eran muy complicadas. Viajar en esos aviones Douglas DC-3 de la empresa Panagra desde Santiago hasta Cochabamba era una odisea, peor llevando una pieza de semejante volumen”.

Pero la afición por este arte continuó. A sus 19 años, Asbún decidió pasar una vacación en la célebre Selva Negra alemana, una de las cunas de la relojería clásica mundial. De hecho, actualmente, en la región existe el afamado circuito turístico de la Ruta del reloj. Allí, visitantes de todo el mundo conocen a los artistas, constructores y los museos de relojes carillón, cucú, atómicos, solares, etc. 

Allí, se construían los relojes que su abuelo importaba. Allí fue a aprender el arte y durante varios meses trabajó para aquellos célebres artesanos. “Aprendí a construir los relojes, vivía con ellos, recibía alimentación y una paga por mi trabajo —recuerda—. También ahí me di cuenta de que yo podría construir relojes de incluso más calidad que ellos”.

Que ha producido relojes de tanta o mayor calidad que los germanos bien lo pueden decir algunos de sus clientes. Uno de ellos, por ejemplo, resultó ser un diplomático alemán, quien se llevó su reloj Asbún hasta su patria cuando concluyó la misión. El diplomático incluso pasó varios días en Santa Cruz para aprender a montar y desmontar algunos mecanismos que debían transportarse desarmados.

“Eso me enorgulleció —destaca Asbún—. Que lleven un reloj tuyo a Alemania es como si alguien trajese chicha desde Alemania a Cochabamba, es decir, está bien hecho”.

Los clientes

El artesano reconoce: “son un artículo de última necesidad”. Pero han despertado singulares afectos. Estos relojes cruceños ya han sido adquiridos por estadounidenses, brasileños y argentinos que los han llevado a sus países. También ha vendido a clientes provenientes de las principales capitales bolivianas.

Un caso singular lo protagonizó una dama que adquirió nada menos que cuatro carillones para obsequiarlos a sus cuatro hijos. En cada reloj puso una placa con la respectiva dedicatoria de afecto por sus vástagos. Menudo gesto de cariño si, a grosso modo, se puede calcular que los regalitos, en total, le significaron un gasto nada, pero nada económico para el común de los bolivianos.

Pero cada detalle cuenta en estas joyas de 100 kilogramos. En las salas de sus propietarios. cada 15 minutos se escuchan, según elijan en el mecanismo de opciones, la reproducción de los campanarios de Westminster, Whittington o San Michel. Cada semana habrá un elegante ritual personal para, a través de una fina manivela, darle cuerda al carrillón. El primer paso implicará abrirlo utilizando una llave bañada en oro y ornamentada con piedras de granate.

A propósito de gemas, vale también citar que otro de los clientes hizo un pedido especial cuando fue a encargar su carillón: que cada punto del minutero en el dial tenga fijada una piedra preciosa. Obviamente aquel fue el reloj más costoso de los que esta joyería cruceña produjo hasta el presente. Una marca personalísima que, sin embargo, no cambia el hecho de que prácticamente cada uno de estos relojes de péndulo resulta un diseño exclusivo, incluido un número de clave en el mecanismo alemán. La única “producción en serie” fue aquella que encargó esa distinguida dama que decidió obsequiarlos a sus hijos.

Así, hasta el presente, el artesano ha producido 36 de estos relojes. En todos se plasmó además una técnica que guarda bajo celoso secreto: “el endulzado de la madera, una vez que me ha entregado la pieza el carpintero. Esa técnica permite que la sonería sea hermosa, muy fina”. Pero es posible que sean los únicos y últimos de esta singular línea: los relojes de carillón Asbún. “Me moriré con el secreto. Ninguno de mis hijos quiere aprender a construirlos y les comprendo. Ellos recuerdan que me han visto en múltiples afanes muy incómodos, como los de ir a la Aduana y sufrir la burocracia y trabas que ponen a ciertas importaciones. También estoy algo cansado y no sé si me animaré a construir otro carillón más”.

Ha votado 'Triste'. ¡Gracias por su voto!
Tus comentarios


Dato. Cada año, cien mil personas en 140 países responden una sola pregunta: ¿cómo valoras tu vida? En 2026, la respuesta de los jóvenes occidentales volvió a inquietar a los investigadores.
Apunte. Una versión más liviana se impone en las cocinas del país, ofreciendo una alternativa rápida, sencilla y sin manteca, ideal para quienes buscan disfrutar de un antojo tradicional con menos...


En Portada
Una imagen enviada por la tripulación de la Misión Artemis II de la NASA capturó la Cuenca Oriental en el borde del disco lunar.
De acuerdo al Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC), hasta este domingo los pagos de compensación por el suministro de gasolina...

La Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) Corporación informó que la noche de este sábado ocurrió un incendio en la Subestación Carrasco, salida Las Brechas,...
El papa León XIV llamó este domingo a "elegir la paz" y denunció la indiferencia ante las guerras, en su primer mensaje de Pascua, marcado por el conflicto en...
Hugo Dellien cumplió con una gran semana en Brasil al lograr el subcampeonato del Challenger de San Leopoldo, donde este domingo cayó en la final de singles...
La jornada de repetición del voto de las elecciones subnacionales inició en los municipios de San Javier, San Ignacio de Velasco y la ciudad de Santa Cruz de...

Actualidad
El próximo 9 de abril todas las autoridades electas en los comicios subnacionales del 22 de marzo recibirán sus...
En Bolivia, según la Ley de Régimen Electoral, el municipio está compuesto por el Ejecutivo y el Legislativo.
En Cochabamba, ninguno de sus 47 municipios eligió a una mujer como alcaldesa, según un informe de la Coordinadora de...
En lo que va del año, 657 perros y gatos ya fueron esterilizados en el marco de la campaña sectorial que impulsa la...

Deportes
La creación de un grupo de hinchas que invierta en el club Wilstermann es una de las propuestas de Stephan Müeller, un...
Hugo Dellien cumplió con una gran semana en Brasil al lograr el subcampeonato del Challenger de San Leopoldo, donde...
San Antonio ganó este sábado como local a Oriente Petrolero por 2-0 con goles de José Briceño (24’) y Andrés Cordoba (...
El ecuatoriano Sixto Vizuete, de 65 años, dirigirá al plantel de The Strongest. A través de redes sociales, el...

Tendencias
En este Viernes Santo concluye la votación internacional que tiene como protagonista a una especie boliviana poco...
En medio de las discusiones globales sobre biodiversidad, una pequeña especie del oriente boliviano ha irrumpido con...
Naciones Unidas advierte de que el nivel del mar es ya unos 20 centímetros más alto que en 1900 y de que un tercio de...

Doble Click
Más de mil artistas provenientes de 16 naciones protagonizarán más de 130 conciertos en el XV Festival “Misiones de...
Asus 47 años, la ingeniera y astronauta de la NASA Christina Koch, nacida en Michigan y forjada en los paisajes de...
¡Con más de 300.000 votos en la ronda final, el escarabajo tigre ornamentado boliviano causó furor y se alzó con el...
“El tiempo y sus combinaciones: los años y los muertos y las sílabas, cuentos distintos de la misma cuenta. Espiral de...