El costo de una mesa ritual para la Pachamama está entre Bs 10 y 1.000
No sólo se prepara una mesa ritual para el negocio, la empresa, la oficina, el trabajo, la casa, el auto, el terreno o el ganado, sino también para el amor y el matrimonio. Según quienes se dedican al preparado de estas mesas, no es relevante el tamaño o el costo de la mesa, sino la fe con la que se va a hacer la ofrenda a la Pachamama.
En las fiestas de Carnaval, las ch’allas son una tradición y Los Tiempos visitó varias tiendas para ver precios y otras características.
Una mesa ritual simple tiene el costo de 10 bolivianos, aunque también se puede encontrar preparados de hasta 200 bolivianos, a eso se suma el sullu (feto para ofrenda), y su costo oscila entre 30 y 800 bolivianos. El más costoso es el de vicuña.
De acuerdo con Sandra Huayta, las mesas rituales varían en su tamaño, costo y el motivo para el cual se preparan.
“La mesa para la casa contiene k’oa y lleva los dulces con la imagen de la familia, a eso se suman las imágenes para la salud y el estudio, además de las figuras del sapo (que representa a la Pachamama), la herradura (trabajo), la colque bolsita (bolsa para el dinero) y una casa”, explicó Sandra.
Dijo que, si se trata de pedir mayor suerte y éxito en el negocio, se debe añadir al preparado: quinua, lenteja, copal, resina, romero, oro, plata y otros ingredientes que sirven para alejar la mala suerte o la maldad.
En cuanto al sullu de llama, éste se lo ofrenda a la madre tierra como forma de agradecimiento.
“La llamita se coloca tanto en el preparado para el terreno, la casa y el auto. Lo que se hace es alimentar a la Pachamama para que nos vaya bien”, añadió.
Diferencias
Según la explicación de Huayta, la mesa ritual para las casas lleva la k’oa, y para el negocio, sólo dulces, es una mesa blanca que sirve para atraer clientes.
“Por ejemplo, para el terreno, se debe preparar la mesa con las siguientes imágenes: chacra (terreno para el cultivo), sapo, víbora, araña, hormiga y otros animales que hay en la tierra. El ritual debe hacerse con mucha fe, así el preparado sea de menos costo, lo que importa es la fe”, enfatizó.
Explicó que el sullu de llama se utiliza para la suerte y el de vicuña, para la prosperidad y la fortuna; mientras que el de cerdo se lo usa para curar enfermedades, aunque también sirve para la prosperidad.
“Cuando uno se asusta, se usa el sullu de cerdo para llamar su ajayu (ánima). En cuanto a los sullus de chivo y cordero, éstos también sirven para curar, y el de vaca se usa para ch’allar las estancias y el ganado”, detalló.
Por su parte, María Eugenia Mamani, quien lleva más de 40 años preparando y comercializando las mesas para la Pachamama, aseguró que también se puede armar una mesa mixta.
“Se puede preparar una mesa para la casa, el negocio, el trabajo, estudio y salud, uno mixto. Lo hacemos a gusto y pedido del cliente”, dijo María Eugenia.
Mientras que Romualdina Flores contó que incluso preparan mesas rituales para el amor y el matrimonio.
“Una mesa completa debe ser preparado con k’oa, debe tener las imágenes para la salud, el matrimonio (una pareja), la abundancia, la suerte (herradura) y el trabajo”, detalló Romualdina, quien además recomendó que se debe acompañar la mesa con refresco Fanta papaya, porque son color oro, y dulces.
Significados
María Eugenia Mamani explicó que el sapo representa a la Pachamama; la víbora, a la abundancia y a la suerte, también lleva el nombre de saturnino.
La hormiga representa a la abundancia, suerte y trabajo; el cóndor es el símbolo de la suerte, se le llama también mallku.
Otra de las imágenes que siempre se ve en los negocios y representa a buena suerte es el elefante. Y este año se suma a las mesas el conejo.
La cerveza es abundancia. El vino y el singani son el refresco de la Pachamama. Y el alcohol es símbolo de protección.
Preparadores de mesas recomiendan alimentar a la Pachamama tres veces al año: en Año Nuevo, Carnaval y en agosto. Aseguran que la Pachamama tiene hambre.


























