El litio enciende la campaña política rumbo a las elecciones nacionales
A poco más de tres semana de las elecciones generales en Bolivia, la controversia desatada entre el candidato presidencial por APB Súmate, Manfred Reyes Villa, y el empresario Marcelo Claure escaló encendiendo el tono de la campaña electoral con acusaciones cruzadas, denuncias diplomáticas y un trasfondo de supuestas ambiciones económicas en torno al litio.
El litio pasó de ser un tema técnico a un símbolo de poder y soberanía en plena campaña electoral.
Todo comenzó tras el respaldo público de Claure al candidato de Alianza Unidad, Samuel Doria Medina, lo que detonó una reacción de Reyes Villa, quien afirmó haber recibido una llamada del magnate, en la que supuestamente le ofreció la embajada en Estados Unidos y una sociedad en torno al litio a cambio de bajarse de la contienda presidencial. Claure negó categóricamente la acusación, calificándola de falsa e infundada. “Te llamé por cortesía para explicarte mi decisión de apoyar a Samuel. Te dolió, lo entiendo”, respondió desde sus redes sociales.
Reyes Villa no sólo ratificó sus dichos, sino que fue más allá: presentó una queja formal ante la embajada de Estados Unidos en Bolivia, solicitando que el Departamento de Estado tome acciones frente a lo que considera una “intromisión política” por parte de un ciudadano estadounidense. “Por más ricachón que sea, no puede entrometerse en la vida democrática de un país”, declaró desde La Paz.
Desde el entorno de Samuel Doria Medina, el jefe de campaña, Roberto Moscoso, desmarcó al candidato de cualquier vínculo formal con Claure. Negó una alianza y calificó la disputa como una “pelea entre Manfred y Claure”. Atribuyó los ataques a una “guerra sucia” contra Doria Medina por liderar las encuestas. Sin embargo, reconoció que Claure mantiene diálogos con distintos actores políticos y respalda a Samuel por afinidad con su propuesta de reactivación económica.
Sobre el tema, Mariana Prado, candidata vicepresidencial de Andrónico Rodríguez, minimizó el cruce verbal entre Reyes Villa y Claure y la calificó como una “pelea entre ricos”.
Aprovechó para negar que el líder cocalero sea un “enviado” del empresario, aunque sí expresó preocupación por posibles contratos de litio con “negocios no legítimos”.






















