México está en vilo tras el operativo militar para atrapar a ‘El Mencho’
Las autoridades de México dijeron ayer que estaban restableciendo el orden en un país en vilo después de una oleada de violencia que dejó calles bloqueadas, edificios incendiados y al menos 62 personas muertas.
La organización criminal más poderosa del país, el Cártel Jalisco Nueva Generación, desató el caos en todo el territorio el domingo, después de que una redada militar de las fuerzas mexicanas resultó en la muerte del líder del grupo, el capo más buscado de México.
El secretario de la Defensa Nacional de México, el general Ricardo Trevilla Trejo, dijo ayer que las autoridades ubicaron al jefe del cártel, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como el Mencho, después de seguir la pista de una de sus parejas sentimentales. Después de que Oseguera se reunió con su pareja el viernes, las autoridades comenzaron inmediatamente a planear un operativo que llevaron a cabo la mañana del domingo.
El escenario presentó a la presidenta Claudia Sheinbaum —que se encuentra bajo intensa presión del presidente Donald Trump para combatir a los cárteles— una decisión de enorme importancia.
¿Debía intentar acabar con Oseguera y potencialmente abrir un nuevo capítulo de violencia en todo México a menos de cuatro meses de que el país sea uno de los anfitriones de la Copa Mundial de Fútbol? ¿O mejor optar por dejar a Oseguera en libertad en un intento de mantener el statu quo?
Sheinbaum optó por perseguir a Oseguera.
El operativo de las fuerzas de seguridad mexicanas que derivó en su muerte desencadenó una ola de violencia que fue incluso más generalizada de lo esperado. En al menos una decena de estados, seguidores de Oseguera sembraron el caos y atacaron a las fuerzas de seguridad, bloquearon carreteras e incendiaron supermercados, bancos y vehículos.
Compañías aéreas y de autobuses cancelaron algunas rutas, lo que dejó varados a viajeros, entre ellos, miles de turistas en destinos vacacionales como Puerto Vallarta. Se les pidió que se quedaran en interiores mientras veían columnas de humo salir de la ciudad en llamas.
Ayer, Sheinbaum dijo que las autoridades mexicanas estaban operando desde un centro de mando para supervisar la respuesta. Parecía que las autoridades habían restablecido el orden en la mayoría de las ciudades del país, aunque el ambiente seguía siendo tenso. Las clases y los comercios permanecieron cerrados en algunas de las zonas más afectadas, y muchos habitantes se quedaron en casa.
Las autoridades mexicanas dijeron que habían detenido a 70 personas y abatido a 34 presuntos miembros de cárteles en la refriega del domingo, mientras que 25 miembros de la Guardia Nacional de México habían muerto. Entre los fallecidos había un fiscal del estado, un guardia de seguridad y una civil, dijeron las autoridades. Los medios de comunicación locales informaron de que la civil era una mujer embarazada que quedó en medio de un tiroteo.
En una conferencia de prensa, Trevilla Trejo dijo que la operación contra Oseguera se llevó a cabo en una localidad montañosa de unos 20.000 habitantes llamada Tapalpa, un destino turístico popular.
Las fuerzas terrestres mexicanas ingresaron en el búnker de Oseguera el domingo temprano, respaldadas por seis helicópteros que sobrevolaban el área, e inmediatamente recibieron disparos de miembros del cártel, dijo el general Trevilla. Oseguera y su círculo cercano huyeron a una zona boscosa y las fuerzas especiales mexicanas fueron tras ellos, dijo.
“Lo ubican oculto entre la maleza”, comentó Trevilla Trejo.
El bando de Oseguera abrió fuego contra las fuerzas gubernamentales e impactó a un helicóptero, dijo, que tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en una instalación militar cercana.
Finalmente, las fuerzas mexicanas hirieron a Oseguera y a dos de sus guardaespaldas, dijo, y luego los subieron a un helicóptero para su traslado médico, donde los tres murieron. Sus cuerpos fueron llevados posteriormente a Ciudad de México.























