La Filarmónica promete “Tempestad e ímpetu”
Cuatro obras de tres maestros alemanes del romanticismo componen el segundo programa del año de la Orquesta Filarmónica de Cochabamba (OFC) que, además, interpreta por primera vez temas de Max Bruch.
Y es también la primera vez que la OFC ofrece un concierto con tres solistas que son parte de su elenco permanente.
Su título, “Tempestad e ímpetu”, traduce bien la intensidad de emociones y el brillo musical de lo que han preparado, durante dos meses, los 60 artistas de la OFC y su director, Augusto Guzmán.
“Esta obra es un todo, un único latido. De principio a fin, uno se ve envuelto por el misterioso encanto de los bosques,” decía en 1883 Clara Schumann, sobre la Sinfonía No. 3 de Johannes Brahms.
Para Laura Roque, solista del Doble concierto para clarinete y viola, de Max Bruch, “El equilibrio entre calma y desborde emocional es (…) uno de los aspectos más fascinantes de la obra”. Y para Juan Óscar Guzmán, que la acompaña con la viola, “las armonías que por momentos parecen muy clásicas, de pronto toman giros inesperados”.
Para el chellista, Christian Sebastián Torrico Gumucio, solista en Kol Nidrei, también de Bruch, en esa composición “hay momentos cálidos y certeros que dan aliento a la obra y la hacen sentir profundamente humana”.
Igual de intensa e impactante es la Obertura, “el segundo momento más popular de la ópera Tannhäusser, de Wagner, es una pieza notable por el virtuosismo orquestal que resume los motivos musicales principales desarrollados en toda composición”, asegura el melómanodigital.com.
Y Charles Baudelaire escribió que “Tannhäuser representa la lucha de los dos principios que han elegido el corazón humano como principal campo de batalla, es decir, de la carne y el espíritu, del infierno y el cielo, de Satanás y Dios”.
“Si nos gusta…”
“Si nos gusta a nosotros, vamos a hacer también que al público le vaya a gustar, que vaya a disfrutar especialmente”, dice el maestro Guzmán al comentar la composición de este programa “centrado en el romanticismo” y que produce piezas jamás interpretadas en Cochabamba, además de introducir temas poco difundidos de un autor apenas conocido: Bruch.
Un artículo de radioclassique.fr se refiere a tres de los cuatro temas de este programa como “obras maestras” de Brahms, Bruch y Wagner, y hace énfasis en que esa maestría se refleja en la dificultad de ejecutarlas.
Para Guzmán este programa es “más que todo un, digamos un reto también, y una forma de que la orquesta siga creciendo”, además de reflejar la calidad interpretativa de sus integrantes.
Especialmente en el tema de Wagner, que “requiere de mucho virtuosismo, tiene cosas muy rápidas, y que son incluso secundarias. Entonces ahora la orquesta está con esa capacidad”.
Eso es lo que ofrece la OFC en el programa que ejecuta este domingo 24 y lunes 25 de mayo, a partir de las 20 en el Salón de Eventos el Portal.



















