Drogas, el boleto para un viaje al abismo
ATAQUES | LAS MUJERES, SOBRE TODO LAS MUY JÓVENES, SON PRESAS DE ATAQUES PERPETRADOS POR DELINCUENTES QUE UTILIZAN LAS LLAMADAS “DROGAS DE LA VIOLACIÓN”.
La reciente violación a una adolescente de 17 años por parte de 33 hombres en una favela de Río de Janeiro en Brasil, es otro grito desesperado de alerta de miles de mujeres que han sido víctimas de abusos similares: no hay que escatimar esfuerzos para crear una conciencia en nuestras jóvenes y en su entorno, para que puedan cuidarse y ser cuidadas de este tipo de crímenes.
La jovencita violada estaba inconsciente porque la drogaron, pero sí se acuerda que fue a una fiesta acompañada del que había sido su novio y que creía era su amigo. Y que pensó que iba a morir.
Al parecer, y de acuerdo a lo que están comenzando a investigar las autoridades, el hombre se había puesto de acuerdo con sus amigos para “vengarse” de que la muchacha había terminado la relación.
Los violadores subieron imágenes y hasta un video de 40 segundos de la jovencita tirada en el piso, desnuda y sangrando, mientras que los hombres relataban lo que le habían hecho e incluso se tomaban selfies con la víctima.
“Me desperté en un sitio distinto, con un hombre debajo de mí, otro encima y otros dos sujetándome las manos”, recordó la joven en una entrevista en un programa de la cadena Tv Record. “Varias personas se reían de mí, y yo drogada. Muchos chicos riendo, hablándome y sujetándome”.
La adolescente recalcó que sus secuelas no son sólo físicas, y reconoció que después de la violación se ducha varias veces durante el día –y a veces también de noche– porque siente “basura saliendo” de su cuerpo. “Sentí culpa, varias veces, hasta ahora. Todo el día. No sé de qué. Siento basura saliendo de mi cuerpo, de mi boca, de mis ojos”, dijo la joven. Además, la joven incidió en que la Policía intentó culpabilizarla de la violación mientras la interrogaba: “Me preguntaron qué hacía allí, si había tenido sexo grupal antes”.
Inmediatamente se subieron las imágenes a la Red, las respuestas de los cibernautas comenzaron a surgir. Hay quienes se hicieron la burla y dijeron que la joven lo tenía bien merecido por haberse ido “a emborrachar a una fiesta”, pero la mayoría fueron críticas duras que llamaban la atención de la Policía por no estar actuando y arrestar a los criminales. Y peor aún, por disimular el hecho de que en Brasil cada 11 minutos violan a una mujer.
La presión social ha hecho efecto.
Por fin.
La policía brasileña ha comenzado a perseguir a los violadores y ha dado orden de arresto para seis de los atacantes, de los cuales tres están prófugos.
Este caso advierte de otro gran problema que no se ha tocado mucho en este crimen, quizá porque uno de los implicados es el mayor distribuidor de droga de su favela: el de las drogas que se usan en las violaciones. Pero es el punto más álgido que se debe abordar, más aún si la propia Organización Mundial de la Salud ha reconocido que el comercio de estas drogas no tiene la atención que merece.
ALERTA, EL PELIGRO EN LA REGIÓN
La mayoría de víctimas de quienes usan las "drogas de la violación" tiene entre 16 y 25 años. Los casos son más frecuentes en discotecas y festivales.
"Cuando empecé en 2003, las violaciones usando drogas eran raras. Hoy son muy frecuentes. Es muy fácil conseguir estas sustancias", dice Maria Elena Leuzzi, presidenta de la ONG Ayuda a Víctimas de Violación, una organización que se ha convertido en un referente para las víctimas de abusos sexuales en Argentina.
"Sólo en Ciudad de México, más de 300 mujeres son violadas al año en completo estado de narcosis, y la cifra es cada vez mayor", asegura Laura Martínez, la presidenta de la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas (ADIVAC), la única institución civil que atiende los casos de violencia sexual en México.
Esta cifra coincide con el cálculo que hace Carlos Díaz, toxicólogo con 20 años de experiencia en el laboratorio de química forense que pertenece a la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México. Díaz es también catedrático en el Instituto Tecnológico de Monterrey y advierte que existe "un catálogo cada vez más amplio de sustancias sicotrópicas" que se usan para cometer abusos sexuales. El efecto que se busca en la víctima es siempre el mismo: quebrar su voluntad hasta convertirla en un juguete de su agresor. Un juguete que no tendrá memoria del ataque.
Muchas mujeres atacadas suelen recordar que conocieron a alguien, pero pocas pueden identificarlo. Los efectos de las drogas pueden durar más de 8 horas. Muchos describen el comportamiento de la víctima como el de un "zombie" a órdenes de su agresor.
UN PELIGRO CRECIENTE
Ya en 2010 la ONU advertía sobre el incremento alarmante de las "drogas de la violación" y la aparición de nuevas sustancias.
El informe anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) presentado aquel año consideró que estos delitos tienen una "evolución muy rápida" y que en muchos países los narcóticos usados para este fin se venden sin mayor control.
En el caso de Latinoamérica, las más utilizadas son las benzodiazepinas y pueden conseguirse con facilidad en cualquier farmacia.
Fue justamente benzodiacepina la droga que se encontró en los cuerpos de las turistas argentinas María José Coni y Marina Menegazzo, asesinadas en la ciudad costera de Montañita, en el oeste de Ecuador.
El hallazgo refuerza la teoría de sus familiares. Ellos están convencidos de que las jóvenes no fueron por voluntad propia a la casa de los acusados, sino que éstos las condujeron narcotizadas, aturdidas y sin ninguna capacidad de resistencia. María José Coni y Marina Menegazzo fueron drogadas con benzodiazepina y luego asesinadas.
"Los violadores saben qué cantidades les permiten conseguir un estado de sedación y pérdida de memoria. Si se mezcla con alcohol el efecto se potencia", advierte Emilio Mencías, representante del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de España.
Las benzodiazepinas son drogas de efectos sedantes e hipnóticos que en dosis reducidas se recetan con frecuencia a pacientes que sufren de estrés, crisis nerviosas, somnolencia y ansiedad, pero la "droga de violación" más conocida en América Latina, puede estar plantada en algún parque público.
El estramonio, el floripondio y el toloache, de la familia de las solanáceas, crecen de manera silvestre en toda la región y son comunes en varios países de América Latina, incluyendo a Bolivia. De esas plantas se extrae la escopolamina, conocida popularmente como burundanga, que provoca desorientación, alucinaciones, amnesia y en dosis elevadas resulta mortal. Sin embargo, a pesar de su peligrosa fama, esta droga se utiliza cada vez menos para agresiones sexuales, porque aunque hace que la víctima pierda la voluntad, también la puede volver agresiva, así que no es práctica para el delincuente que prefiere otras drogas.
Una de las nuevas drogas silenciosas que está reemplazando a la burundanga es el GHB. Su denominación científica es ácido Gamma-hidroxibutirato. Tiene usos médicos en el tratamiento de la dependencia al alcohol, pero su uso ilegal es cada vez más frecuente. Erróneamente la llaman éxtasis líquido porque su primer síntoma es la euforia. El GHB no tiene olor ni color y basta con mezclar dos o tres gotas en la bebida de la víctima para que ésta quede a disposición del agresor. (Ver recuadro 3). Es importante destacar que si bien en la mayoría de casos son mujeres las víctimas, ha habido denuncias de agresiones a jóvenes varones.
AVISO IMPRESCINDIBLE
El consejo más común que escucha una adolescente que empieza a salir a sus primeras discotecas es probablemente “No pierdas de vista tu vaso”, pero no por repetido deja de ser el más importante porque las "drogas de la violación" deben ser ingeridas para surtir efecto. “Es un mito que con el simple contacto o roce uno pueda resultar drogado. Ninguna de estas sustancias actúa de esa manera", afirma el Doctor Mencías.
La cantidad que se requiere para narcotizar a alguien suele ser tan baja y se diluye con tanta rapidez que no hacen falta más que unos pocos segundos para que el violador deslice la droga en una copa. Y en un ambiente de fiesta y alcohol, no es difícil un descuido.
En un intento por limitar el uso de diversos fármacos para cometer delitos sexuales la ONU recomendó a la industria química desarrollar medidas de seguridad con colorantes y sabores de manera que la víctima pueda darse cuenta, pero esta sigue siendo aún, lamentablemente, solo una recomendación.
Drogas, el boleto para un viaje al abismo

CONSEJOS DE SEGURIDAD
En grupo. Procura salir y permanecer acompañada la mayor parte del tiempo. Pide que vayan contigo de vuelta a casa, al coche o al medio de transporte en el que vayas a regresar.
Vigila tu vaso. Sostén tu bebida en las manos o, al menos, mantenla controlada visualmente todo el tiempo. Si tienes que ausentarte por un momento (ir al servicio, salir a llamar por teléfono...) pide a alguien de confianza que lo haga por ti o llévate la consumición.
Pide tú misma. Procura solicitar las bebidas al camarero en lugar de que alguien, especialmente si no le conoces demasiado bien, te las traiga. Mira cuando te sirven.
Ofrece tu ayuda. Si ves que alguna persona presenta síntomas de estar muy borracha o drogada no la dejes sola. Busca ayuda y acompáñale hasta que acudan a socorrerle.
Controla. No bebas demasiado, ni muy deprisa. Una o dos copas cada hora permiten mantener cierto nivel de alerta.
Juegos. Procura no beber de bidones, garrafas o cubos en los que no se sabe exactamente qué hay. Es conveniente no participar en juegos o competiciones con gente desconocida en los que se bebe como premio o castigo, especialmente si lo que hay que ingerir está preparado con antelación o si sale de un grifo o a granel.
Ante la duda... Si observas que lo que estás tomando tiene una apariencia extraña, sabe raro o tiene un olor diferente al habitual no continúes. Déjalo y espera un rato antes de pedir otra cosa.
No, gracias. No aceptes consumiciones de desconocidos, sobre todo si se acercan con la bebida lista para tomar.
Recuerda siempre vigilar la bebida que consumes. Mantenla siempre contigo, incluso en el baño. No bebas de los recipientes comunales como los tazones de ponche.
Si pierdes de vista tu bebida, no la sigas consumiendo. Le pudieron agregar alguna sustancia a tu bebida durante tu ausencia, mejor consigue otra. Si alguien te ofrece comprarte una bebida, observa cuando el cantinero la prepare y acéptala sólo si te la da directamente el cantinero.
Comunica claramente tus límites sexuales y relacionales. Nunca asumas que una persona interpreta correctamente tu pasividad; si estás desinteresada, podrían percibir interés o creer que lo que quieres es que te persigan. Si no te interesa alguien, díselo claramente. Si el acercamiento de una persona te pone nerviosa, mejor no tengas nada que ver con ella.
Avísale siempre a alguien con quien vas a salir y cuál es tu itinerario.
No vayas a un apartamento o a un hotel si no conoces bien a la persona, y no dejes que te sigan a tu cuarto. No le des el número de tu habitación y pídele al personal del hotel/apartamento que no le den tu información a nadie que pueda llamar para preguntarla.
Si estás sola en un hotel, club nocturno o restaurante, pregúntale al personal si alguien puede acompañarte a tu vehículo. Avísale al personal si alguien de ese lugar te está hostigando.
Al salir con amigos, cuídense unos de otros. Lleguen juntos, cada cierto tiempo deben corroborar que están todos y retírense juntos. No dejes que nadie que no conoces se lleve a tu amigo a algún lado, aunque no sea muy lejos, sin ver a tu amigo antes. Si un amigo parece estar intoxicado o drogado, llévalo a un lugar seguro inmediatamente.
Ofrece asistencia si crees que alguien está en riesgo de ser objeto de un ataque sexual. Llama un taxi u ofrécete a acompañar a alguien a su casa si parece que la situación se está saliendo de control. (www.mtryrapecrisis.org)
Drogas, el boleto para un viaje al abismo

SEÑALES DE ALERTA
Antes. Se comienza a sentir una borrachera desproporcionada en relación a la cantidad de alcohol que se ha ingerido; sensación de malestar que progresa rápidamente.
Durante. Suelen aparecer náuseas, desorientación, aturdimiento y desinhibición, así como pesadez, hormigueo o entumecimiento de brazos y piernas. Dificultades para moverse. Visión de túnel. Pérdida de consciencia y desmayo.
Después. Resaca exagerada. Dolor de cabeza y de estómago. No se recuerda nada de lo que ocurrió entre la segunda o tercera copa y el momento de despertar.
LAS SUSTANCIAS
El alcohol ocupa, con gran diferencia, el primer lugar de sustancias empleadas para estos fines. Desinhibe, causa euforia, favorece la impulsividad... así que es el protagonista del 75% de los casos severos de este tipo bien en solitario, bien en compañía de otras drogas (cannabis, éxtasis, ketamina, marihuana o cocaína, sobre todo).
El éxtasis líquido (GHB) sigue muy de cerca al alcohol. Se suele mezclar con él y estar presente cuando la víctima refiere no haber bebido apenas. También llamado droga de la violación, tiene un efecto corto y rápido. Desaparece rápidamente del organismo, lo que dificulta su detección.
Las benzodiacepinas, los sedantes más prescritos del mundo también copan un puesto destacado. El flunitrazepam (Rohypnol) se prohibió en Estados Unidos por la gran cantidad de casos en los que estaba implicado. Son más fáciles de rastrear y algunos fabricantes han cambiado sus características (forma, color, sabor...) para que no pasen inadvertidos si se mezclan con alcohol. (OMS)
"Las drogas usadas por agresores sexuales se disuelven rápidamente en las bebidas. Suelen tardar 10 minutos en hacer efecto"
(Con datos de El Universal, BBC)
"Es fundamental no perder de vista la bebida que se está consumiendo. Y no confiar en extraños que quieran invitarle un trago"
"Ya en 2010 la ONU advertía sobre el incremento alarmante de las "drogas de la violación" y la aparición de nuevas sustancias"
Drogas, el boleto para un viaje al abismo



























