Legado, el programa que invita a seguir “soñando”
Crear una institución que apoye a quienes más necesiten es una de las inquietudes que surgen en muchas ocasiones, pero solo algunas iniciativas pueden concretarse y autosostenerse, mientras que otras dejaron su labor por falta de apoyo económico, sobre todo.
Bayer, como parte de su programa de Responsabilidad Social, presentó un proyecto enfocado a fomentar este tipo de instituciones para extender una buena práctica y, sobre todo, responder a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por las Naciones Unidas.
Con especial énfasis en los objetivos del fin de la pobreza, hambre cero, buena salud y bienestar, igualdad de género y reducción de desigualdades, la empresa busca que las instituciones se postulen a la nueva versión del proyecto Legado, que prevé entregar un apoyo de hasta 24 mil dólares a las propuestas más innovadoras, con planes serios y, sobre todo, que el porcentaje de ejecución sea alto.
Al respecto, el coordinador general del programa Legado y consultor de Bayer en programas de responsabilidad social en Latinoamérica Sur, Juan Padilla, comentó que esperan que las postulaciones aumenten respecto a los años anteriores.
“Se presentan cerca de 100 proyectos por año, se consideran con un comité colaborador después de un exhaustivo análisis que deja de lado la mitad, el resto tiene que estar muy alineado con los ODS. Primero, nos aseguramos que eso esté firmemente garantizado y, segundo, la participación de todos los ganadores, las instituciones, las ONG que ganaron este financiamiento tienen un seguimiento durante un año. Hasta ahora, estos últimos años, en Bolivia hemos tenido una gran satisfacción de ver que los proyectos que fueron elegidos no tuvieron ninguna dificultad de haber llegado a los objetivos. Han permitido que tengamos su éxito”, comentó.
Hasta la fecha en Bolivia, ocho proyectos fueron beneficiados con el apoyo económico del proyecto Legado, lo que ha permitido que el respaldo alcance alrededor de 40 mil dólares por año. A Bolivia se entregó 200 mil dólares aproximadamente, desde 2018.
Apoyo a los proyectos
“Anualmente el promedio de apoyo está entre 18 y 20 mil dólares (por proyecto) porque algunos son más chicos y lo que estamos manejando es mantener esas cifras este año. Originalmente, el programa era más chico, comenzó con 300 mil dólares en total y llegó a 600 mil hoy. Estas donaciones llegan en euros y dependemos un poco del tipo de cambio. Estimamos que este año que dos o tres proyectos de Bolivia van a ser elegidos”, afirmó sobre el programa que se lanzará este año.
Padilla explicó que, si bien se presentan 100 proyectos por año en Sudamérica, la mitad corresponde a Argentina, por lo que esperan que el interés crezca en los otros países (Bolivia, Uruguay, Paraguay y Chile) y más instituciones presenten sus ideas para proyectos de ayuda con enfoque en los ODS.
En el último año, por ejemplo, la mayoría de las postulaciones se enfocaron en temas de nutrición y salud, pero aclaró que se pueden presentar proyectos enmarcados en los otros objetivos.
En este sentido, Padilla detalló que las instituciones postulantes deben contar con personería jurídica propia, tener más de dos años de actividad efectiva en la zona donde se prevé la ejecución del proyecto y demostrar una independencia de donaciones del sector público.
“No financiamos bienes que estén específicamente alineados a lograr la misión de la institución o mejorar la nutrición o alimentación, sí financiamos un proyecto, por ejemplo, de hidroponía, específicamente para que esas verduras vayan para los comedores o a los centros de apoyos de los niños o para familias, pero no para entrar a un circuito comercial”, añadió.
Sobre las postulaciones
“Es muy sencillo postularse, a medida que tengas buenos antecedentes y a medida que sepan formular un proyecto de un año. Estos proyectos deben ser ejecutados en un año y si ejecutan bien el proyecto continúa el año siguiente. Este es un programa que permite que todos los años se puedan financiar las instituciones, en algunos casos la mejor manera de financiar pequeñas donaciones de 10 a 15 mil dólares todos los años. Se hace un control intermedio a los tres a cuatro meses de haber recibido los fondos porque se recibe el monto total íntegramente”, sostuvo Padilla.
El calendario de postulaciones empieza en abril, por lo que, luego de las evaluaciones respectivas, las donaciones se entregarán entre agosto o septiembre y “el proyecto tiene que ser lanzado al día siguiente de recibir los fondos”.
En el caso de Bolivia, Padilla destacó el trabajo del Banco de Alimentos, uno de los proyectos que ya es financiado por segundo año consecutivo y del que destacan la proyección positiva que demostró durante este tiempo.
El caso de Bolivia
Uno de los proyectos que ha sido beneficiado en el país es el Banco de Alimentos de Bolivia y su fundadora, Nicol Guerrero, relata cómo ayudó el financiamiento a que la institución se mantenga y actualmente tenga perspectivas de ampliar su labor a otros departamentos.
“Nace con el propósito de tener una mayor variedad de productos, el primer proyecto fue la planta de hidroponía. El proyecto fue y sigue siendo muy exitoso, eso fue en 2022. Nos postulamos nuevamente, ahora presentamos un proyecto para una planta deshidratadora de alimentos, esto nace a raíz de contar con alternativas para las frutas y verduras. Nosotros recogemos las verduras, un 60 a 70% se entrega en perfectas condiciones a los beneficiarios, el resto está muy maduro, usualmente se podría considerar un desecho, pero lo que nace la idea de deshidratar los alimentos y alargar la vida útil de estos alimentos. Esto también nos permite llegar a sectores más alejados, fue con ese proyecto que nos presentamos nuevamente”, comenta.
El Banco de Alimento de Bolivia beneficia a 28.500 personas, principalmente en Cochabamba, aunque también llegan a Santa Cruz y La Paz.
Guerrero, en este sentido, destaca el apoyo que consiguieron de la empresa Bayer y señala que “es una oportunidad de expandir, de soñar cómo se puede aprovechar más los alimentos”.
“Sabemos que al cumplir estándares podemos recibir la ayuda de una institución mundial, tener esta credibilidad de que Bayer nos financie por segunda vez nos ayuda para llegar a tener el apoyo de otras empresas. Apoya a que más aliados se vayan sumando, que los voluntarios se comprometan más y que los frutos que vamos teniendo son más tangibles”, afirma.
La planta deshidratadora les abre la perspectiva de distribuir alimentos en otros departamentos con mayor énfasis en Santa Cruz, replicando el trabajo que hacen en Cochabamba.
El Banco de Alimentos de Bolivia ha repartido durante la pasada gestión un total aproximado de 377 mil kilos de alimentos en perfecto estado y se prevé que se entreguen al menos 6 toneladas de productos deshidratados para esta gestión.
Los aliados de esta institución son empresas, vendedoras en los mercados, pero ahora también están apuntando a los agricultores con la intención de recoger alimentos en las zonas de producción.






















