Francisco del Rivero ya tiene monumento
Con la presencia de tátara tataranietos del que fuera gobernador, intendente y comandante de Cochabamba, además de líder de la batalla de la independencia en septiembre de 1810, Francisco del Rivero, se entregó ayer el monumento en su homenaje, ubicado frente a la acera norte de la plaza Colón.
“Esteban Arze fue héroe porque Del Rivero lo mandó como cabeza de la expedición”, dijo el presidente del Club Social, Eduardo Lezana.
Lezana se refirió así a las razones por las que del Rivero es merecedor del reconocimiento de los cochabambinos, en el discurso pronuciado durante el acto de entrega del monumento que fue encargado al arquitecto César Terrazas y donado por el Club Social.
“Es costumbre glorificar a determinados héroes y olvidar a los verdaderamente principales. Los historiadores señalan que fue Francisco del Rivero, nervio y alma de los acontecimientos que lograron nuestra independencia, quien firmó un documento que nombra a Arze como general en jefe” para conducir a la batalla a mil soldados.
Mauricio García Linera, hermano del vicepresidente Álvaro García Linera (quien fue invitado, pero no estuvo presente), resaltó el hecho de que su tátara tatarabuelo se hubiera rebelado contra los españoles siendo hijo de español.
El padre, que tenía el mismo nombre, fue designado por el Rey de España como gobernador en esta ciudad y el hijo, nacido en Cochabamba, también llegó al mismo cargo; pero habiendo sido elegido en cabildo por el pueblo.
García Linera dijo que, actualmente, hay unos 400 a 500 descendientes de Francisco del Rivero, provenientes de varias ramas como los Artero, Unzueta, Linera, Pareja, Zavala, Zabalaga, Méndez, Ramírez, Fernández, Torrico “y otros que quizás pudiera olvidar”.
El apellido no se mantuvo como paterno ya que la mayoría de los descendientes fueron mujeres. Guido Rivero y sus hermanos Rafael y Marcelo son los únicos descendientes que llevan el apellido directo, aunque su padre (otro Rafael) lo simplificó quitando el “del”.
Según García Linera, los descendientes son tantos y de diferentes generaciones que una gran mayoría no se conoce entre sí, pero las mujeres ancianas de la familia “se conocen y reconocen como parientes” porque todas, cuando eran jóvenes, vivieron en el municipio de Toco, donde la familia del Rivero poseía tierras.
Adelantó también que la familia tiene prevista una reunión general para septiembre próximo, en el Club Social que fuera el hogar de Francisco del Rivero.





















