Una cuestión de patrimonio para preservar la memoria
El Archivo Histórico Macedonio Urquidi resguarda 1181 volúmenes de documentos clasificados en protocolos y expedientes coloniales y republicanos; dos de los cuales se han puesto en observación para ser presentados a la Unesco.
Uno de ellos, el “Diario de campaña del Ejército boliviano en la Guerra del Pacífico” de José Vicente Ochoa que fue escrito en 1879 como diario de campaña y se publicó por primera vez en 1899, ya recibió la mención de “Documento histórico patrimonial de la humanidad”, por iniciativa y trabajo del Lic. Luís Oporto Ordoñez quien fuera miembro por Bolivia ante el Programa Memoria del Mundo de la Unesco.
El segundo documento es uno de los más antiguos del Archivo; data de 1580 y es un documento de referencia del registro de indígenas hecho para una repartición de tierras en la época colonial. Quizás es uno de los primeros que visibiliza a los indígenas de la región y que fue escrito por los españoles.
Los Tiempos conversó con Danny Gonzáles, consultor encargado de llevar adelante el proceso de registro del documento para elevar la postulación ante la Directiva de Programa Memoria del Mundo de la Unesco (MOW) y para reconocer el valor de esta tarea de preservación y resguardo de la memoria histórica.
—¿A qué se refiere la recuperación del patrimonio?
—MOW son los responsables del patrimonio documental mundial que forma parte de la Unesco. Esta unidad pretende la recuperación de la memoria documental del mundo, en el sentido de recuperar documentos de importancia mundial.
MOW define la documentación histórica en el sentido de recuperar y preservar la historia de la humanidad, del mundo, que implique el acontecimiento de fenómenos sociales que van más allá de los limites estado nación.
—¿Es decir, eventos que pueden ser tan trascendentales en el pasado que cobran valor a nivel mundial?
—Precisamente. Uno de los requisitos es que hayan sido históricos para más de un país, que hayan tenido una relevancia internacional, que al menos involucre a dos países. Entonces este patrimonio documental o memoria de algún hecho histórico que haya superado los límites territoriales del país o llegue parcialmente a tener contacto con otro es tomado en cuenta para que pueda formar parte del proceso de postulación en la Unesco, por parte de la institución que respalda dicho documento.
—¿Qué proceso es el que se sigue para esa postulación?
—Bueno, debe cumplir mínimamente esos parámetros descritos, además de otros detallados y específicos que se deben llenar en el registro elaborado por la Unesco y que es de acceso público en el MOW.
En el caso de Bolivia, hay un filtro previo que es la regional de MOW, que evalúa estos criterios, pero antes de llegar a esta instancia, tiene que ser revisado por una comisión nacional. Esta comisión hace una revisión interna. En realidad esta comisión recibe todas las postulaciones a nivel nacional.
—¿Cuáles son los objetivos del registro en MOW?
—A grande rasgos, el propósito es resguardar la memoria del mundo; el otro es implantar la preservación de esos documentos como patrimonio histórico de la humanidad y el tercero que ellos consideran muy importante es el de la accesibilidad a esa preservación.
Ellos dicen que no tiene ningún sentido preservar si no tienen acceso al público, por lo que esta documentación debe ser de dominio público mundial. Y esa es la clave del porqué se hace estas postulaciones.
—¿Cuál es el propósito de la documentación?
—En el caso del archivo, es para que estos documentos hagan visible el acervo histórico. También para que las autoridades de aquí como las nacionales den total cumplimiento de la legislación que propone la conservación y preservación de este material.
En este caso, la Ley 530 es una ley que se debería cumplir en todo sentido, porque está anexa al principio de responsabilidad sobre la memoria histórica del mundo.
Si el documento que estamos postulando es aprobado por las comisiones y le pasa algo luego, es dividido o desfragmentado, corre el riesgo de ser anulado y eso implica que al revertir una declaratoria, el país corre con unas multas y sanciones.
Por lo que debe estar totalmente protegido, pero además debe ser visible, accesible para la población. El hecho de que se haga visible hace también que el país de donde proviene el documento se obligue a resguardarlo —preservar, conservar, promover el acceso— y entonces deben digitalizarlo y documentar su estado.
En el caso de que no se encuentra digitalizado, MOW exige que se proceda a la digitalización precisamente para evitar un mayor deterioro.
Aunque pueden respetar las formas y condiciones de acceso que una institución ponga frente a un documento de patrimonio mundial, se exige que sea de libre acceso en el mundo, por eso es muy importante este criterio de la documentación y digitalización del mismo.
—¿Cómo es aquí en el archivo histórico del municipio?
—Aquí eso es algo que todavía debe discutirse, hay unos vacíos operativos que hay que saldar en este archivo. Ahora el documento en cuestión tiene algunos límites y restricciones de acceso que se toman en cuenta, pero a mi criterio, son insuficientes.
Las restricciones que podamos poner deben ser bien argumentadas por la institución para definir los criterios de accesibilidad que MOW aprobará.
Lo que se busca es recuperar tanto el patrimonio documental que define al documento en un sentido amplio; es decir no sólo son escritos sino que puede definirse a partir de diferentes formatos y soportes, una piedra, una vasija, un tejido también son patrimonio documental, porque en su contenido o esencia conservan el registro de la memoria histórica de un lugar, de una cultura, una comunidad. Hasta los soportes actuales, digamos del siglo XX que son los que más se están perdiendo, por ejemplo audiovisuales, grabaciones, registro magnéticos, etc.
—¿Qué se está haciendo?
—Este patrimonio que estamos queriendo postular aquí lo manejan como patrimonio histórico, es decir que cuenta un momento en un contexto dado del tiempo, por lo que se podría definir como patrimonio histórico documental.
Se llena el registro y la gente podría verlo en la plataforma de MOW en el mundo entero, pero para eso debemos digitalizarlo, para que luego se ponga ante los ojos del mundo como parte de la memoria histórica de la región y de la cultura.
Por eso es importante que las autoridades se comprometan a preservar y proteger el documento sin quitarle la posibilidad de acceso. Eso significa destinar más recursos. Lo que se está proponiendo es un Archivo. Ahora estamos trabajando en el llenado de formularios para la postulación del documento, hasta este 30 de junio.
—¿Cómo se ha seleccionado el documento actual frente a la gran cantidad de archivos que tiene el registro?
—Estamos haciendo un registro más detallado, nos falta personal para poder hacer una cosa más completa. Por ejemplo, en los hechos de la época colonial hay mucho que todavía no se ha contado y que está en las líneas de los documentos que tenemos aquí, que posiblemente tengan trascendencia internacional, pero no se conoce. Nos falta apoyo y recursos para hacer esto.
El que se presenta a postulación ya se lo tiene como fichado, porque involucra a Perú, es trascendental; es uno de los más antiguos de la época colonia. Además, de modo específico, este documento contiene el primer registro que se hace por parte de los españoles en la colonia, de los indígenas de la época. Como parte de un proceso de repartición de tierras.

























