Almanza y Julyo's, trajes de Cochabamba para el mundo
Almanza y Julyo’s son dos empresas cochabambinas que, con sus trajes masculinos, han sabido proyectarse al mundo llevando en alto el nombre de la región y del país, además de haberse convertido en emblemas empresariales cochabambinos.
Almanza ha llegado a los mercados de Inglaterra y Suiza, mientras que Julyo’s ha puesto su estandarte en mercados de Italia, Brasil y Estados Unidos, y ambas llegan prácticamente a los nueve departamentos de Bolivia.
Además, entre ambas firmas generan más de 500 empleos en todo el país, entre obreros, administrativos y personal logístico.
“Somos cochabambinos, creemos en Cochabamba, en nuestros negocios. Hacemos lo posible por entender la demanda de nuestros clientes”, explica el gerente general de Almanza, Dennis Almanza.
“Hemos sabido adaptarnos en cuanto a diseños y tecnología. Hemos tratado de mantenernos al mismo ritmo que las empresas y tendencias internacionales”, explica, a su vez, el hijo del fundador y actual gerente general de Julyo's, Ronald Rodríguez.
Ambos gerentes comparten la fórmula de estar atentos a la moda internacional para conciliarla con la demanda cochabambina. Además, tampoco son uniformes los gustos del país, pues unos son los trajes para La Paz, que por su clima tiene mayor demanda, y otros para Santa Cruz, donde, nuevamente por el clima, hay que diseñar trajes más tropicales.
Sin embargo, ambas empresas coinciden en que los nuevos tiempos marcan un gran desafío para las empresas de trajes en el mundo. Según Rodríguez, el mercado nacional atraviesa por un período de contracción y baja demanda, y si bien Juyo’s ha sabido salir adelante es necesario pensar en abrirse nuevos mercados y pensar en la exportación.
“Las empresas cierran, el costo de la mano de obra sube con los beneficios sociales y el doble aguinaldo, el Gobierno no da estímulos. Estamos luchando en esas circunstancias”, explica.
Asimismo, Almanza observa la crisis económica en Latinoamérica, que ha hecho que haya menor demanda de trajes, mientras que en Europa la competencia es feroz por el encarecimiento del producto boliviano, justamente por el alza del costo de manera de obra. Finalmente, está la competencia china, que hizo quebrar a varias empresas textiles latinoamericanas, observa Almanza.
ALMANZA, CUATRO GENERACIONES
Almanza es una empresa que tiene una larga tradición familiar. Según explica su actual gerente, Dennis Almanza, la historia bien pudo haber comenzado con su bisabuelo o con su abuelo, ambos dedicados al rubro de la sastrería, allá por los años 50. Más tarde fue su padre, Arturo Almanza, quien trabajó en Sastrería Zambrana, una empresa conocida en el medio, pero que con el tiempo se cerró.
Finalmente, en los años 70 nace Almanza como nueva empresa familiar, aunque figura la empresa Almanza Corp SRL es registrada finalmente en 1981.
La empresa tiene sus talleres en Sarco, genera más de 70 empleos directos y 40 indirectos en Cochabamba, mientras que en todo el país se calcula unos 250 empleos, entre obreros, administrativos y personal logístico.
Cuenta con 14 agencias y tiendas en Bolivia, ocho de las cuales se encuentran en Cochabamba, la última de las cuales fue inaugurada la semana pasada en la planta baja de Hupermall.
Su materia prima es la tela adquirida de Chile y Perú, pero procesada 100 por ciento con mano de obra boliviana. Según refiere el gerente, Dennis Almanza, el secreto del éxito ha sido mantenerse a la vanguardia de la moda internacional europea, pero sin descuidar la demanda nacional. "El público cochabambino tiene un gusto muy especial. Hay que saber entenderlo.
Proponemos una tendencia que está bien de moda en Europa, pero en Cochabamba los gustos pueden ser distintos", indica.
La empresa ha participado en numerosos desfiles y eventos en varios países europeos y actualmente cuenta con mercados fijos en Inglaterra y Suiza, donde ha logrado muchos premios, además de los reconocimientos obtenidos a nivel nacional y local, como sus participaciones en Feicobol.
En el año 1999, como nuevo emprendimiento del Grupo Almanza, nace la marca Kaova, una línea de ropa de vestir para las damas. Entre otros proyectos están abrir sucursales y ver la aceptación de la ciudadanía.
JULYO'S, FILOSOFÍA DEL FUNDADOR
La empresa de trajes Julyo’s, que este 21 de septiembre cumple 39 años de vida, se encuentra en una etapa de expansión y se proyecta internacionalmente en mercados de Brasil y Estados Unidos.
Julyo’s nació en 1978, a partir de la antigua sastrería Atlantic, ubicada en esos tiempos en la avenida Aroma esquina 25 de Mayo, pero la disolución de la antigua sociedad, motivó a uno de los socios, Julio Rodríguez Rodríguez, a crear su propia empresa y a la que dio su nombre en inglés, y que administró con su esposa, Nancy Valdivieso.
Poco a poco fue consolidándose hasta constituirse en una de las empresas símbolo de la sastrería cochabambina y hasta boliviana. ¿Cuál fue la fórmula? “Yo creo que todo tiene que ver a que mantenemos la visión de nuestro fundador. Hemos sabido adaptarnos en cuanto a diseños y tecnología. Hemos tratado de mantenernos al mismo ritmo que las empresas y tendencias internacionales”, explica su heredero, Ronald Rodríguez.
Julyo’s da empleo a más de 120 personas en todo el país, entre personal de producción, distribución y ventas. Tiene su taller en el barrio de Chiquicollo.
Llega a todo el país, y cuenta con cuatro agencias en Cochabamba, dos en La Paz, y una en Santa Cruz, Oruro, Potosí y Sucre. Su próximo destino es Tarija.
La materia prima para trajes son combinaciones de lana, que llegan una parte de Italia y otra de Estados Unidos. También se importan algodones para las camisas y se adquieren telas de India, de muy buena calidad, según explica Rodríguez.
Consiguió varios reconocimientos nacionales e internacionales (entre estos últimos destaca la Medalla de Oro a la Calidad Intermaster-Brasil.
Entre sus proyectos inmediatos están el lanzamiento para colección de novios Dboda. También contará con las tendencias de la colección Primavera-Verano de la línea FREE y la marca inglesa Austeen Reed. Ademaás, se prevé la apertura de una agencia en El Prado y otra en Hupermall.





















