Entre aplausos y críticas, Áñez abroga el decreto de quemas
Entre aplausos y críticas, la presidenta Jeanine Áñez abrogó la normativa emitida por el Gobierno, que permitía las quemas “controladas”, y declaró emergencia nacional por los incendios.
La Gobernación cruceña aplaudió la medida, pero pidió a la Asamblea Plurinacional que abrogue otras normas que permiten chaqueos; la Fundación Tierra observó que la medida sólo alcanza a Beni, pero no a Santa Cruz, y los agropecuarios piden planes de prevención, no sólo anular decretos.
El 9 de julio de 2019, el entonces presidente Evo Morales promulgó el Decreto Supremo 3973, que dio luz verde para que, en Santa Cruz y Beni, se autorice el desmonte y quema “controlada” de bosques, para las actividades agropecuarias en tierras privadas y comunitarias.
El pasado 9 de septiembre, la Autoridad de Bosques y Tierra (ABT) informó que, hasta la primera semana de septiembre de 2020, las hectáreas afectadas por incendios forestales en Bolivia alcanzaron las 598.716.
Áñez dijo que el decreto de emergencia nacional permitirá actuar sin trabas burocráticas para controlar los incendios y así movilizar todos los recursos que sean necesarios.
El vocero del Comité de Crisis de la Gobernación cruceña, Luis Alberto Alpire, aplaudió la medida, pero reclamó que también se abrogue la Ley 741 que permite los chaqueos y la deforestación hasta 20 hectáreas por familia.
En tanto, el director de Fundación Tierra, Gonzalo Colque, afirmó que el anuncio del Gobierno es sólo un “cálculo electoral” y no tendrá ningún efecto en los incendios forestales en Santa Cruz.
“El mencionado decreto de 2019 amplía los desmontes para Beni y su alcance es nulo para mitigar los daños ambientales de la Chiquitanía”, declaró a los medios de comunicación.


























