Fiscalía cerca a Lula y pide su detención preventiva
Sao Paulo | EFE y AFP
La detención preventiva solicitada por la Fiscalía de Sao Paulo contra Luiz Inácio Lula da Silva pone contra las cuerdas al expresidente brasileño, acusado de lavar dinero y fraguar documentos en un caso de presunta corrupción paralelo al de Petrobras.
La Fiscalía acusa a Lula y a su esposa, Marisa Letícia Lula da Silva, de ser los verdaderos dueños de un lujoso apartamento de tres plantas en la playa de Guarujá, que está a nombre de OAS (empresa también salpicada en el escándalo de Petrobras) y cuya propiedad fue negada por el expresidente en varias ocasiones.
Para Lula, la denuncia es una prueba más de la “parcialidad” de uno de los fiscales del caso, a quien acusa de utilizar su cargo con fines políticos.
La denuncia, que fue presentada el miércoles ante la Justicia pero, cuyo contenido íntegro se filtró ayer a los medios, sostiene que es “imprescindible” ordenar la detención preventiva de Lula porque puede interferir en la investigación criminal. “Es conocido que (Lula) posee poder de expresidente de la República, lo que hace su posibilidad de evasión sea muy simple”, señala.
El texto acusa a Lula y sus seguidores de promover “maniobras violentas, que son defendidas y hasta apoyadas por la Presidenta de la República” con el objetivo de “blindar al denunciado y presentarlo como un ciudadano por encima de la ley, algo inaceptable en el Estado Democrático de Derecho brasileño”.
Según el fiscal Cassio Roberto Conserino, la denuncia se enmarca en una investigación iniciada hace “cinco o seis años” para esclarecer delitos cometidos por la cooperativa inmobiliaria Bancoop, cuando traspasó sus obras a OAS, entre ellas un apartamento por el que la familia de Lula pagó cuota inicial.
Pese a que el expresidente alega que renunció al derecho sobre el apartamento y pidió la devolución del dinero, la Fiscalía asegura que OAS hizo costosas obras en el inmueble encomendadas por los familiares del exjefe de Estado.
Además de Lula y su esposa, la denuncia alcanza a otras 14 personas, entre ellas el hijo mayor de ambos, Fabio Luiz Lula da Silva, y el extesorero del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) Joao Vaccari Neto.
LA ACUSACIÓN CAUSA SECUELAS EN EL PT Y EL CASO ROUSSEFF
La acusación contra Lula cae como una bomba sobre el Partido de los Trabajadores (PT) y la actual mandataria Dilma Rousseff. La heredera política del expresidente se enfrenta a la posibilidad de una moción de censura, mientras no cesan las informaciones que vinculan a su gobierno con la corrupción en Petrobras, justo en época en que Brasil atraviesa una severa recesión económica.
“El Ministerio Público no trabaja con calendario político, sino judicial”, aclaró el fiscal José Carlos Blat.
La denuncia ocurre también a días de una manifestación convocada para este domingo por diversos grupos y partidos opositores al gobierno y que, según autoridades locales, puede reunir hasta un millón de personas en Sao Paulo.
Desde Quito, la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur) pidió “respeto a la dignidad” de Lula y al derecho que tiene a la defensa. Lula recibió también el respaldo del presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien lo comparó con Nelson Mandela.
























