Clinton y Trump con diferentes posiciones sobre la migración
Clinton y Trump representan la cara y la cruz en política migratoria con propuestas tan diferentes como la anhelada reforma migratoria y la construcción de un muro entre México y Estados Unidos.
Cuando Efe pidió a la campaña de Clinton que resumiera en una frase sus propuestas migratorias, el director de medios hispanos, Jorge Silva, contestó: “Introducir una reforma migratoria integral con un camino a la ciudadanía plena y equitativa dentro de sus primeros 100 días de Gobierno”.
Clinton ha prometido “proteger” esos programas, que buscan frenar de manera temporal la deportación de los padres con hijos estadounidenses o residencia permanente y de los jóvenes que llegaron a EEUU de niños, conocidos como “dreamers” (soñadores).
Busca una solución definitiva para reparar el sistema migratorio de EEUU y, por eso, se ha comprometido a impulsar una reforma migratoria en los primeros 100 días de su Presidencia, una promesa que también hizo Obama y que no pudo cumplir después de que los republicanos ganaran el poder de todo el Congreso en 2014.
Para Trump, el lema de “poner a EEUU primero” significa crear una “fuerza de deportación” para expulsar a todos los indocumentados, así como acabar con las llamadas “ciudades santuario”, en las que las autoridades locales protegen inmigrantes indocumentados.
Entre las propuestas más polémicas de Trump también figura la de quitar la ciudadanía que reciben de manera automática los niños con padres extranjeros que nacen en suelo estadounidense y a los que el millonario llamó de manera descalificativa “bebés ancla”.
Así, existe una diferencia conceptual entre los dos candidatos a la hora de abordar este tema: mientras Clinton apuesta por resolver el problema migratorio en sí, Trump define sus políticas en otro plano que relaciona inmigración con seguridad nacional y terrorismo.
























