Biden-Harris quieren marcar hito en las presidenciales de EEUU
El binomio demócrata conformado por Joe Biden y Kamala Harris busca marcar un hito histórico en la política estadounidense al pretender quitar de la presidencia al republicano Donald Trump, en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre.
Y es que la carrera para ser los representantes del Partido Demócrata no ha sido fácil para ninguno de ellos. Por más de un año tuvieron que convencer a sus simpatizantes que son los llamados a “cortar de raíz la mala gestión” de la Administración Trump.
“El tío Joe”, llamado así por sus seguidores, es un experto en política exterior con décadas de experiencia en Washington, un hombre cercano, de clase trabajadora, cuyo encanto llega con facilidad a la gente común.
Para sus detractores, es un desfasado miembro del “establishment” con tendencia a meter la pata y “viejo” para ser Presidente.
Hace 15 días, en su discurso de aceptación de la nominación demócrata, Biden trató de despejar las dudas que aún se ciernen sobre él.
“Si me confían la presidencia, me apoyaré en lo mejor de nosotros, no en lo peor. Seré un aliado de la luz, no de la oscuridad. Es la hora de que nosotros nos unamos y, no se equivoquen, unidos podemos superar y superaremos esta etapa de oscuridad”, dijo en el sui generis cónclave.
Carismático
Su carisma es otro de sus puntos fuertes de Biden, algo que demuestra en sus cálidas y espontáneas interacciones con los ciudadanos.
“Soy una máquina de pifias. Pero, por Dios, qué cosa maravillosa comparada con un tipo que no puede decir la verdad”, ironizó a finales de 2019 al compararse con Trump.
Pero también ha estado en la vanguardia de su partido y ha espoleado cambios que ahora enorgullecen a su partido: en 2012, afirmó que se encontraba “absolutamente cómodo” con el matrimonio homosexual, lo que forzó al entonces presidente Barack Obama a acelerar su apoyo explícito a esas uniones y contribuyó a su legalización final por parte del Tribunal Supremo en 2015.
Tragedia familiar
Mientras se preparaba para juramentarse, poco después de ganar su primera elección al Senado, su esposa Neilia y su hija Naomi murieron en un accidente de auto, en el que también resultaron heridos sus dos hijos, Beau y Hunter. Beau murió en 2015, a los 46 años de edad, a causa de un cáncer cerebral.
Perder a tantas personas jóvenes cercanas a él ha hecho de Biden alguien con quien muchos estadounidenses pueden simpatizar al ver que él —pese a su poder político y riqueza— es alguien que ha sido tocado por algunos de los mismos horrores de la vida que ellos enfrentan.
La histórica Harris
Como mujer no blanca, hija de inmigrantes, Harris tiene una fuerte dosis de emoción y entusiasmo que ayudará a movilizar el voto de los hispanos, mayoritariamente enfrentados a Trump. Harris —que se convertiría en la primera mujer y la primera persona no blanca en ocupar la vicepresidencia si Biden gana— ha insistido en alguna ocasión en que ella misma no se compara con Obama y que preferiría que otros no lo hicieran.
“Cuando por primera vez me presenté a un cargo público, una de las cosas con las que tuve que luchar es que te fuerzan durante ese proceso a que te definas a ti misma de manera que te adaptes bien al compartimento que otra gente ha creado por ti”, apuntó en una entrevista al Washington Post.
Harris atribuye a su madre el mérito de no haber tenido problemas de identidad, ya que ella creció bebiendo de la cultura india, pero al mismo tiempo sintiéndose orgullosa de ser afroamericana.
Su trayectoria política ha sido fulgurante: graduada en Ciencias Políticas y Economía en Howard University, una de las universidades negras por excelencia, se especializó en la lucha contra el crimen.
Entre 2004 y 2011 fue fiscal de distrito en San Francisco y entre ese último año y 2017 ejerció como fiscal general de California.
En 2016 se convirtió en la segunda mujer de raza negra y la primera de origen indio en ganar un escaño en el Senado del país, donde enseguida destacó por sus preguntas incisivas a responsables de la Administración Trump en las audiencias.
Como fiscal se opuso al empleo de cámaras corporales por parte de los agentes de policía y a la legalización de la marihuana con fines recreativos, aunque sobre este último tema ha modificado su visión.
Aun así, el diario The New York Times apuntaba que ella misma se ha descrito como “fiscal progresista”: Impulsó medidas de izquierda sobre asuntos como el matrimonio gay y la pena de muerte, pero los más radicales le echan en cara no haber ido más lejos.
Como aspirante demócrata a la Presidencia, se presentó como una solucionadora de problemas “pragmática”.
BIDEN MODERADO
RELACIONES EXTERIORES
Como muchas de sus políticas, ésta podría ser descrita como moderada.
Biden votó en contra de la Guerra del Golfo en 1991, luego a favor de la invasión de Irak en 2003, aunque después se convirtió en un crítico de la implicación de Estados Unidos allí.
Naturalmente cauteloso, recomendó a Obama no realizar la operación de las fuerzas especiales que culminó con la muerte de Osama Bin Laden.
Irónicamente, parece que el líder de Al Qaeda no tenía en gran valía a Biden. Documentos obtenidos y divulgados por la CIA revelan que Bin Laden ordenó matar a Obama pero no a su entonces vicepresidente, dado que creía que “Biden carece totalmente de la preparación para el cargo (la presidencia), lo que llevará a Estados Unidos a una crisis”.
ANÁLISIS
BIDEN Y HARRIS REPRESENTAN LA EXPERIENCIA Y JUVENTUD
BRANDON ROY ROCA V. Analista político
La importancia que Joe Biden haya elegido a Kamala Harris se ha convertido en un instrumento clave para la juventud estadounidense, especialmente porque las mujeres afroamericanas son pilares del Partido Demócrata.
Biden muestra una poderosa señal que está dispuesto a escuchar a aquellos que no están de acuerdo con él y por eso ha llamado a personas jóvenes y con propuestas progresistas para acompañarlo.
La salida del senador Bernie Sanders extendió una amplia brecha generacional que definió su carrera contra la excandidata presidencial Hillary Clinton, ahora Biden necesita unir esa brecha demográficamente clave si quiere ganar los comicios.
El voto de la juventud fue un componente clave para que Barack Obama ganara su elección en dos oportunidades la presidencia estadounidense, ahora Biden busca volver a contar con ese electorado.
La imagen de Biden y Harris muestra unidad, pero para algunos electores esa imagen difiere porque consideran a Biden un “aburrido” y a Harris “carente de carisma”.
Biden debe priorizar propuestas de políticas más progresistas sobre la salud y el cambio climático para aumentar su apoyo entre los jóvenes votantes.
El binomio Biden-Harris representa la esperanza y un mecanismo de cambio, ya que Estados Unidos se encuentran en medio de dos pandemias: la Covid-19 y el racismo sistemático.
La continua brutalidad política ha planteado la cuestión de que se necesita un cambio y los activistas jóvenes quieren sentir que se les escucha.
Biden se ve a sí mismo como un puente en el Partido Demócrata y reconoce a una nueva generación de líderes que son el futuro de este país.
Biden es la persona que impulsará a que el Partido Demócrata resurja si gana las próximas elecciones.

























