Implacable, Rusia arrasa Ucrania y apunta a “decapitar” al Gobierno de Kiev
Con una “superioridad aérea absoluta”, el ejército ruso se acercaba ayer a Kiev, la capital de Ucrania, con la intención de “decapitar al Gobierno” para colocar uno prorruso, según fuentes militares occidentales.
Tras haber disparado más de 160 misiles contra objetivos militares ucranianos, las fuerzas rusas avanzaron rápidamente desde Bielorrusia hacia el sur y “se fueron acercando a Kiev” a lo largo del día, dijo un alto funcionario del Pentágono.
“Básicamente tienen la intención de decapitar al Gobierno e instalar su propia forma de gobierno, lo que explicaría este avance inicial hacia Kiev”, estimó.
Según un alto funcionario de inteligencia occidental, “las defensas aéreas de Ucrania han sido eliminadas y no les queda fuerza aérea para protegerse”.
“En las próximas horas, los rusos intentarán concentrar una fuerza abrumadora alrededor de la capital y la defensa recae ahora en las fuerzas terrestres y la resistencia popular”, explicó.
“Poco tiempo”
Las tropas rusas estarán alrededor de Kiev “en cuestión de días, o mañana (hoy, viernes) por la mañana, al ritmo al que avanzan”, recalcó. “No queda mucho tiempo. Creo que mucho dependerá de la resistencia de los ucranianos”.
Por el momento, Rusia ha avanzado en territorio ucraniano a lo largo de tres ejes: al sur desde Crimea hasta la ciudad de Jerson, a través del río Dniéper, al norte desde Bielorrusia hasta Kiev, a lo largo de dos carreteras al noreste y noroeste de la capital ucraniana, y al este desde la ciudad rusa de Belgorod hacia la gran ciudad industrial de Jarkov, según estimaciones del Pentágono.
Inicialmente el funcionario estadounidense dio cuenta de 75 salidas de bombarderos y 100 lanzamientos de misiles de distinto tipo, incluidos misiles mar-tierra disparados desde el mar Negro, pero más tarde precisó que el número de misiles disparados desde el inicio de la ofensiva rusa había subido a “más de 160”.
“La mayoría de ellos son misiles balísticos de corto alcance, pero también hay misiles de medio alcance y misiles de crucero. También lanzaron más paracaidistas sobre Jarkov y estimamos que todavía hay combates intensos” en esta zona del este de Ucrania, especificó.
Los ataques se han centrado en blancos militares, incluidas bases aéreas y el mando del ejército ucraniano, pero según el Pentágono el objetivo es tomar el control de ciudades clave, sobre todo la capital, Kiev.
Las fuerzas rusas atacaron el aeropuerto militar Antonov en Gostomel, a las puertas de la capital ucraniana, donde los combates parecían continuar a últimas horas del día.
Refuerzos de EEUU
Este aeropuerto podría convertirse en un punto de encuentro para el ejército ruso si quisiera rodear la capital.
“Si Moscú logra controlarlo y mantener la superioridad aérea (lo cual es muy posible), podrían usar el aeropuerto como punto de entrada para atacar Kiev”, tuiteó Michael Horowitz, experto en seguridad de Consultant Le Beck International.
El alto funcionario del Pentágono enfatizó que esta ofensiva no tiene precedentes en más de 70 años.
“Nunca habíamos visto una maniobra como ésta, de Estado nación a Estado nación, desde la Segunda Guerra Mundial, ciertamente nada de esta magnitud, alcance y escala”, dijo.
Hasta ahora, los rusos no han entrado en el oeste de Ucrania y no hay indicios de un asalto anfibio en el sur desde el mar Negro, precisó la fuente.
No hay estimaciones de daños o bajas en el ejército ucraniano. “Hay indicios de que están resistiendo y contraatacando”, afirmó el funcionario.
Las comunicaciones del país parecen funcionar, señaló. Él cree que en una segunda fase habrá un ciberataque para paralizarlas.
El Pentágono no ha confirmado la destrucción de varios aviones militares rusos ni la toma de control por el ejército ruso de La central nuclear de Chernóbil.
Pero el Pentágono enviará a unos 7 mil militares adicionales a Alemania para “tranquilizar a los aliados de la OTAN, disuadir un ataque ruso y estar preparados para apoyar las necesidades de la región”.
Estos soldados estadounidenses se suman a los 5 mil ya enviados por el presidente Joe Biden a Alemania y al flanco este de la OTAN.
Contando los refuerzos anunciados este jueves, Estados Unidos tendrá más de 90 mil soldados en Europa.
Las FFAA de Rusia emplearon armas de alta precisión contra infraestructuras militares, baterías antiaéreas y bases aéreas militares, y aunque el Ministerio de Defensa aseguró que no atacan ciudades ni civiles, según los primeros partes de Ucrania hubo varias decenas de muertes, la mayoría soldados, pero también algunos civiles, según el Gobierno de Kiev y autoridades locales.
El portavoz de Defensa, Igor Konashenkov, se limitó a informar de que el Ejército ha incapacitado 83 instalaciones de infraestructura terrestre de Ucrania y destruido cuatro aviones y vehículos aéreos no tripulados.
“Dos Su-27, dos aviones Su-24, un helicóptero y cuatro vehículos aéreos no tripulados Bayraktar TB2 de las Fuerzas Armadas de Ucrania han sido derribados desde el inicio de la operación militar especial”, indicó.
Según Rusia, la labor fijada para ayer ha sido cumplida, como restablecer el suministro de agua a Crimea y el avance de los soldados de los separatistas de unos ocho kilómetros en la línea del frente gracias al apoyo de la artillería y la aviación rusas.
Putin dice que“es una medida que nos hemos visto obligados a tomar”
Vladímir Putin estuvo todo el día de ayer en silencio, hasta que se reunió con empresarios para tranquilizarlos ante las sanciones occidentales impuestas al mercado financiero y la deuda soberana de Rusia por el reconocimiento de los separatistas prorrusos.
No en vano, la Bolsa de Valores tuvo que ser suspendida a primera hora y cayó más del 45 por ciento cuando se reanudó la negociación, para dejarse al cierre un 33,3 por ciento.
El Presidente ruso aseguró ante el círculo empresarial que “no tenía otra opción” que atacar Ucrania para defender a Rusia de las amenazas de seguridad.
“Los riesgos en la esfera de la seguridad son tales que era imposible responder con otros medios”, sostuvo en referencia al rechazo de EEUU y de la OTAN a conceder a Rusia garantías de seguridad vinculantes en las que se comprometerían a no ampliar la Alianza Atlántica más al este, es decir a no incluir nunca a Ucrania en su seno, y a no emplazar armamento ofensivo cerca de las fronteras rusas.
“Repito: es una medida que nos hemos visto obligados a tomar, porque ellos (en Occidente) podían crear tales riesgos para nosotros que no está claro cómo nuestro país podía seguir existiendo”, recalcó.

























