Gobierno de Perú se anticipa a nuevas protestas en el sur y despliega a FFAA
El Gobierno peruano está desplegando militares y efectivos policiales ante la posibilidad de que, a partir del miércoles 4 de enero, vuelvan a reactivarse las manifestaciones que reclaman la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, el adelanto de elecciones y la convocatoria de una asamblea constituyente.
En una rueda de prensa con la Asociación de la Prensa Extranjera en Perú (APEP), el ministro de Defensa de Perú, Jorge Chávez, aseguró ayer que las FFAA están desplegadas en apoyo de la Policía Nacional en virtud de un decreto de emergencia emitido por el Gobierno de Boluarte.
En este sentido, el Ministro de Defensa detalló que ya “tienen ubicadas las áreas en las que posiblemente se puedan llevar a cabo el 4 de enero manifestaciones que puedan degenerar en acciones violentas con la finalidad de proteger activos críticos, infraestructura estratégica, red vial y, sobre todo, la más alta prioridad es proteger a la población”, agregó.
Por su parte, el ministro del Interior, Víctor Rojas, anunció que se desplazará a las sureñas regiones de Arequipa, Cusco y Puno, “para corroborar la información (...) e ir disponiendo a los servicios policiales” y aseguró que hay “disposiciones claras” sobre el respeto a los derechos humanos.
Por su parte, la presidenta Boularte hizo un llamado a la “reflexión”.
“Aunque las protestas sean pacíficas, generan pérdidas para el Estado, (...) con estos ingresos podemos resolver problemas de salud, agua, desagüe, carreteras”, dijo.
“Sus reclamos sociales son justos y no nos negamos a atenderlos. Sentémonos en la mesa y pongamos la agenda con fecha específica y empecemos a trabajar”, agregó la Presidenta de Perú.
Boluarte considera inútil su renuncia
La presidenta de Perú, Dina Boluarte, afirmó que su renuncia al cargo, como piden algunos sectores afines a su antecesor Pedro Castillo, no resolvería la crisis política en el país y, más bien, generaría “anarquía” e impediría un proceso electoral transparente y ordenado.
La jefa de Estado, que sucedió en el cargo al destituido presidente Castillo, dijo que, si ella renuncia a la presidencia, “vendría a asumir el presidente del Congreso (el excomandante de las FFAA José Williams), quien a su vez tendría que llamar en pocos meses a unas elecciones generales y el país estaría “caminando sobre el mismo desorden político”.

























