Argentina: reforma migratoria limita acceso a salud estatal y facilita deportaciones
El Gobierno oficializó ayer la Reforma Migratoria anunciada semanas atrás, lo hizo a través de un decreto en el que endurece las condiciones para la obtención de la ciudadanía argentina, las deportaciones de extranjeros del territorio nacional, establece cambios en la residencia y habilita al cobro de aranceles en el sistema de salud y universidades públicas para no residentes.
El Decreto 366/2025, publicado en el Boletín Oficial de este 29 de mayo, introduce modificaciones a la Ley de Migraciones N.º 25.871, la Ley de Educación Superior N.º 24.521, la Ley de Educación Nacional N.º 26.206 y la Ley de Ciudadanía N.º 346.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina, en 2024 el país recibió casi 11 millones de extranjeros, de los cuales 6.2 millones fueron turistas. La mayoría provienen de Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Estados Unidos, Bolivia, España y Perú.
Las disposiciones anunciadas podrían impactar los planes de aquellos que consideren viajar a Argentina este 2025. En particular, el gobierno ha señalado al “turismo sanitario” como un problema que ha generado gastos significativos para el Estado. Esta práctica, realizada principalmente por extranjeros de países limítrofes, consiste en ingresar a Argentina alegando fines turísticos, pero con el objetivo real de acceder a los servicios de salud gratuitos.
La problemática expuesta ha llevado al gobierno de Javier Milei a implementar medidas más estrictas para controlar estos ingresos. Manuel Adorni, portavoz presidencial, señaló que, para reducir los gastos del Estado en servicios de salud, se establecerá como requisito que quienes ingresen a Argentina presenten un seguro médico.
El decreto endurece las condiciones para obtener la ciudadanía por naturalización al definir la residencia continua de manera más restrictiva.
El otorgamiento de la ciudadanía, que antes estaba en la órbita del Poder Judicial, pasa a ser una competencia de la Dirección Nacional de Migraciones (DNM).
Se crea un nuevo mecanismo para obtener la ciudadanía por naturalización para extranjeros que acrediten ante la DNM haber realizado una inversión relevante en el país, cualquiera sea el tiempo de su residencia.
Ataque al llamado “Turismo de natalidad”: habrá mayor rigor en la concesión de residencia permanente, para desalentar la práctica que se realiza con el fin de que el hijo sea argentino y los padres accedan a residencia y eventualmente ciudadanía para obtener el pasaporte argentino.
La reforma endurece los motivos que impiden el ingreso y permanencia de extranjeros en el territorio nacional. Entre estas causas se incluyen: omitir informar antecedentes penales o condenas, realizar actos simulados para obtener beneficios migratorios, no acreditar oferta de trabajo si ese es el motivo de ingreso. Además, establece que los extranjeros tendrán derecho a la asistencia social o atención sanitaria en casos de emergencia, cualquiera sea su situación migratoria.
Sin embargo, por fuera de los supuestos de emergencia, en los establecimientos sanitarios públicos, la atención médica o sanitaria habitual solo se brindará contra la presentación de un seguro de salud. Esto se aplica a extranjeros que no vivan de modo permanente en Argentina.
Se mantienen las condiciones actuales para el acceso a la educación en los niveles inicial, primaria y secundaria. La irregularidad migratoria de un extranjero no impedirá su admisión como alumno en establecimientos educativos públicos o privados.
El cambio se da en la educación superior pública universitaria. La reforma establece ahora que los estudios de grado serán gratuitos únicamente para los ciudadanos argentinos (nativos o por opción) y para los extranjeros que cuenten con residencia permanente en el país.
























