Jameneí promete venganza y dice que el estrecho de Ormuz seguirá cerrado
Mojtaba Jameneí, el nuevo líder supremo de Irán, ha prometido ayer que los “mártires” (las víctimas) de su país en la guerra que empezó el 28 de febrero obtendrán venganza.
También que su país mantendrá cerrado el estrecho de Ormuz para “presionar” a sus “enemigos” y que continuará atacando las bases estadounidenses en la región, que ha instado a “clausurar inmediatamente”.
Ese mensaje no lo ha transmitido él directamente ni los iraníes han visto ni oído a su nuevo jefe de Estado en persona, ni siquiera en un vídeo.
Sus palabras han sido leídas en la televisión iraní sobre el fondo de una fotografía del líder supremo junto a la bandera tricolor del país, lo que da pie a que se alimenten los rumores sobre su estado de salud que han circulado estos últimos días.
El discurso del nuevo mandatario, de 56 años, ha sido desafiante y su tono el del cierre de filas.
Jameneí ha llamado a la unidad y proferido otras amenazas, como la de que su país atacará “todas las bases estadounidenses” en la región, que exige sean cerradas sin dilación.
El líder supremo ha instado luego a los vecinos de Irán a que “aclaren” su postura sobre quienes ha definido como “los asesinos de nuestra gente”, en alusión a Estados Unidos e Israel.
También ha mencionado el ataque atribuido a Estados Unidos contra una escuela de primaria en Minab, donde murieron 175 personas, prácticamente todas niñas, que, según ha dicho, “recibirá una especial atención” en la venganza para todas las víctimas que ha anunciado.
Su mensaje ha confirmado que el país no abandonará la estrategia de regionalizar el conflicto atacando a los países de la zona e incluso de globalizarlo al impedir el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, la arteria por donde transita el 20% del petróleo mundial.
Ayer, Teherán ha atacado otros dos barcos en el golfo Pérsico, atracados en el puerto iraquí de Basora, y un buque portacontenedores en Emiratos Árabes Unidos, que se suman a otros tres buques bombardeados el miércoles.
Jameneí ha añadido luego que su país “ha estudiado la apertura de otros frentes” -no ha precisado cuáles- “en los que el enemigo tiene poca experiencia y será extremadamente vulnerable, y su activación se producirá si la guerra continúa”.
Irán condiciona el fin de la guerra a que EEUU.reconozca su error y “pague por ello”, según afirmó el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Larijani.
“(El presidente estadounidense, Donald) Trump dice que busca una victoria rápida. Pero iniciar guerras es fácil; terminarlas no se consigue con unos cuantos tuits. No les dejaremos hasta que reconozcan su error y paguen por ello”, escribió en redes sociales.
Desplazados
Entre 600 mil y un millón de familias iraníes se encuentran ya desplazadas dentro del país debido al agravamiento del conflicto, según las primeras evaluaciones de Acnur. Esto supone hasta 3,2 millones de personas que huyen principalmente de Teherán y de otras grandes ciudades hacia el norte y las zonas rurales en busca de seguridad. Acnuradvierte de que la cifra podría seguir aumentando en los próximos días, reflejando un deterioro acelerado de las necesidades humanitarias.
La situación afecta también a familias refugiadas que viven en Irán, en su mayoría afganas, especialmente vulnerables debido a la precariedad en la que ya se encontraban y a la falta de redes de apoyo. Muchas están abandonando las zonas afectadas por la creciente inseguridad y la dificultad para acceder a servicios esenciales.
La guerra cuesta
Estados Unidos ha gastado más de $us 11,300 millones de dólares en sus primeros seis días de conflicto con Irán en 2026. El costo diario estimado oscila actualmente entre $us 800 y $us 1,000 millones de dólares, con proyecciones de analistas que sitúan el costo total de una guerra de dos meses entre $us 40,000 y $us 95,000 millones de dólares, dependiendo del despliegue de tropas y el ritmo de reabastecimiento de municiones
























