Obispos ponen a la familia en el centro de su debate
El presidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), Ricardo Centellas, inauguró ayer la CII Asamblea de Obispos de Bolivia con un llamado a mantener la integridad, la identidad y la misión de la familia en la sociedad, además de enfrentar los factores que tienen a deteriorarla.
Desde ayer y hasta el 15 de noviembre, 35 obispos de Bolivia se reúnen en la Casa Maurer de Cochabamba, también para renovar su compromiso de comunión apostólica y seguir animando la vida y misión de la Iglesia en Bolivia, según Centellas.
Centellas habló de la necesidad recuperar la familia para garantizar el desarrollo de las generaciones presentes y futuras y para que los padres asuman su responsabilidad de educadores.
Según Centellas, el mundo materialista pretende interpretar la institución de la familia como unión provisoria, “pero desde siempre ha sido y es alianza permanente e insustituible”, leyó el también obispo de Potosí.
El sacerdote llamó a enfrentar la responsabilidad de superar los desafíos que deterioran la estabilidad y consistencia de la familia como el divorcio “que destruye permanentemente la unidad”; el alcoholismo, “que degenera y oscurece la racionalidad”; la mentira, “que debilita y anula el proceso de confianza recíproca”; el machismo, “que origina la violencia intrafamiliar hasta el extremo del feminicidio”, y la ideología de género “que niega la diferencia y la reciprocidad natural del hombre y la mujer”.
El documento que leyó Centellas también habla de la necesidad de impulsar una ética en la sociedad: “Es innegable que el vacío moral que padecemos es degradante, y vacío ético que es la causa de la corrupción en nuestro ambiente. El engaño y la mentira encuentran en el terreno propicio para crecer y distorsionar principios elementales de convivencia fraterna, presentando el poder como derecho y no como servicio”.
La Iglesia católica habla de la necesidad de un proyecto ético común sin exclusiones, apoyado y valorado por todos los ciudadanos y las instituciones públicas y privadas, “que nos permita participar de una familia donde nadie sea perseguido injustamente y seamos capaces de expresarnos con libertad en cualquier circunstancia”, aseguró Centellas.
NECESIDAD DE UNA ÉTICA
“La ética cristiana podría hacer una valiosa aportación a la ética civil de la que nuestra sociedad se encuentra tan urgida. Sin una ética básica, nada se mantiene en pie y nuestra sociedad puede convertirse en una jungla y sólo los que no tienen escrúpulos se mueven sin impedimento alguno”, dijo ayer Ricardo Centella, presidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia.
Agregó que los pueblos y sus Gobiernos tienen la alta responsabilidad de consolidar una sociedad donde prevalezca la dignidad y la realización integral de sus ciudadanos. Porque una democracia sin ética no es democracia.
En la sesión inaugural de la Asamblea de Obispos, también tomó la palabra Christopher Washington, encargado de Negocios a.i. de la Nunciatura Apostólica en Bolivia. En su discurso, dijo que tiene admiración por sus hermanos en el Episcopado, “por el testimonio constante de la misión pastoral, por el servicio de la fe y la promoción de los valores humanos y cristianos”.
Y finalizó “la iglesia en Bolivia no acepta medias tintas o medias verdades cuando se trata de la defensa de la ley natural y de los derechos de las personas…”.
























