Envían a la cárcel a tres implicados en el caso Brinks
Tres acusados de ser cómplices de la banda de atracadores del vehículo de Brinks fueron enviados hoy a la cárcel de Palmasola con detención preventiva, tras la audiencia de medidas cautelares que se desarrolló esta mañana en San José de Chiquitos, Santa Cruz.
“El día de ayer en Roboré imputaron tres personas, en la mañana se llevó su audiencia de medidas cautelares y el juez les dio detención preventiva y se dispuso que vayan al penal de Palmasola”, dijo el fiscal departamental de Santa Cruz, Freddy Larrea.
Los tres acusados son Lorenzo A.S. de 32 años, casero de la vivienda donde los atracadores se refugiaron y que sería el principal cómplice del brasileño Mariano Tardelli, dueño del local; Andrés V. de 53 años, que habría alquilado la camioneta a los delincuentes; y Adalid S, de 24 años, hermano del primero.
El Ministerio Público los acusó por los delitos de robo agravado, asociación delictuosa, portación de armas de fuego y lesiones graves y gravísimas.
La comisión de cinco fiscales que lleva el caso también requisó la hacienda donde los delincuentes se escondieron y levantó evidencias como documentación, casquillos, tarjetas, celulares y otros, que serán usados en la investigación.
El Ministerio Público emitió una orden de aprehensión para el brasileño Tardelli, cuya hacienda fue incautada por la Justicia, informó Larrea
Entretanto la Policía continúa con el operativo de captura de la banda que el pasado jueves atracó un vehículo de la empresa Brinks y se llevó un botín de 1,2 millones de dólares.
Los delincuentes se internaron al monte luego de una balacera con la Policía que dejó cinco heridos el viernes en la zona de San José de Chiquitos.
El subcomandante d ela Policía cruceña, Erick Paniagua, dijo que el operativo moviliza a más de 150 policías.
Hoy el presidente en ejercicio Álvaro García Linera, dijo que este grupo es una banda de asaltantes de bancos y que no habría indicios de que pertenezcan al Primer Comando de la Capital (PCC), la organización delictiva más grande de Brasil.
"Su captura puede tardar horas o días", dijo García.




















