Terminal de buses
La decisión de nuestras autoridades para construir una terminal de buses para la ciudad de Cochabamba, amerita rápidas acciones y decisiones en el corto plazo, aunque previamente debería revisarse cuál es el enfoque urbanístico o qué líneas de acción promueve el Plan Municipal de Ordenamiento Territorial del Municipio (PMOT) de Cercado. Habría que revisar y evaluar si las directrices de planificación siguen vigentes o si hay necesidad de establecer otros enfoques que mejoren las propuestas iniciales (tomando en cuenta, por ejemplo, el tren metropolitano).
La construcción de una terminal también implica evaluar la disponibilidad de predios, sobre todo considerando las dimensiones que requiere, en función de las necesidades futuras. A partir de los anteriores parámetros y otros, habría que revisar si es más conveniente una terminal o dos terminales. Grandes ciudades, con varios millones de habitantes tienen cuatro terminales, aunque en el caso del municipio de Sucre, se proyectó la construcción de varias terminales (interdepartamentales y provinciales), sobre todo por cuestiones de accesibilidad a la ciudad y por los aspectos topográficos, que dificultan las conexiones viales.
Ambas opciones tienen ventajas y desventajas. En el caso de una sola terminal, la principal ventaja es que los pasajeros que se encuentran en tránsito, es decir, los que no vienen a Cochabamba como destino, y están de paso solamente, tienen un transbordo directo y rápido para continuar su viaje. Una sola terminal permite un mejor control administrativo y reducción de costos de funcionamiento y mantenimiento. La desventaja es que una sola terminal promueve tal cantidad de servicios adicionales (como hoteles, restaurantes y otros) que el sector elegido termina generalmente colapsando, en el aspecto vial, si es que no se toman previsiones diversas (como por ejemplo amplias y cómodas avenidas de acceso y salida) y si no se tiene una adecuada regulación de usos del suelo. Otra desventaja se generaría si la nueva terminal se sitúa en un sector cercano a una de las principales salidas y llegadas interdepartamentales, que en nuestro caso es hacia el Chapare y Santa Cruz, o hacia La Paz, Oruro, Potosí, obligaría a una parte de los usuarios “a cruzar” áreas urbanas congestionadas (a no ser que se genere un circuito periurbano que facilite la misma).
La construcción de dos terminales, generaría dos polos de desarrollo (si los sectores elegidos no se encuentran completamente urbanizados), y por lo tanto se reduciría la presión demográfica y funcional, que es característica de un solo equipamiento de esta naturaleza. La principal desventaja se generaría con los pasajeros en tránsito, es decir, aquellos que llegan a Cochabamba como parada intermedia, pero se dirigen a otras ciudades. La solución que generalmente plantea tal situación es contar con un sistema de buses y taxis, que de manera rápida y planificada comuniquen ambas terminales, por lo cual también la cercanía entre ambas es un factor deseable. Otra solución es que algunas flotas lleguen a las dos terminales, en función a las necesidades de los pasajeros.
Finalmente habría que revisar la factibilidad de mantener la actual terminal y construir otra complementaria. Una terminal se utilizaría para las salidas al occidente y otra para el oriente. Esta alternativa podría tener un horizonte de 10 a 20 años, en tanto se establezcan a futuro nuevas posibilidades considerando la construcción de una terminal multimodal, una terminal de carga y el tren metropolitano.
Necesitamos que nuestras autoridades y técnicos a nivel municipal y departamental trabajen coordinadamente con un enfoque transdisciplinar, junto a la población en general, transportistas y gremios de profesionales, para encontrar las mejores soluciones.
El autor es arquitecto, docente y consultor independiente.
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