Incidentes en el sistema financiero
En nuestro país se realizó el cambio de tarjetas de débito y crédito con banda magnética al sistema de microchip en todo el sistema financiero nacional el año 2013. Para dejar atrás la banda magnética, era un elemento totalmente inseguro que permitía la clonación de las tarjetas, todos tuvieron que adaptar sus cajeros, tanto por el lado de los bancos, sus tarjetas y datáfonos, como por el lado de los comercios para poder leer los chips, debido a que la tarjeta con microchip hace más difícil su falsificación o clonación por bandas delincuenciales y malhechores.
Pero no existe la seguridad al cien por cien, y una clara muestra es que a principios de agosto salió la noticia de que la exfuncionaria de una entidad bancaria que clonaba tarjetas de débito fue enviada a la cárcel de Obrajes. Tal vez el reportaje fue impreciso o la declaración de la Policía no fue correcta, pero si dicha exfuncionaria realmente clonaba las tarjetas y pudo hacer retiros de dinero, entonces sencillamente el chip no estaría funcionando.
Para colmo, en el informe de Kaspersky Lab “Spam y phishing en el primer trimestre de 2018”, ¡Bolivia ocupa el quinto lugar en el mundo de casos de phishing bancario! Es un tipo de fraude que consiste en solicitar a un usuario por internet (correo, página web o incluso Facebook) usuarios y contraseñas para acceder a sus cuentas bancarias. En nuestro país las entidades financieras utilizan doble factor de autenticación: para realizar consultas y visualizar saldos de cuentas se debe ingresar con usuario y contraseña. Pero para realizar transferencias se debe poner un segundo factor, que típicamente es una tarjeta de coordenadas, se ingresan tres pares de números de dicha tarjeta y solo entonces se puede realizar transferencias.
Para que Bolivia ocupe el quinto lugar en este tipo de estafa, está claro que la tarjeta de coordenadas no está cumpliendo su función. Como parte del engaño, los delincuentes solicitan a la víctima que proporcione también TODOS los dígitos de su tarjeta de coordenadas, a pesar de los avisos de las entidades de que jamás solicitarán más de tres pares de dígitos por vez. ¿Error del usuario proporcionar esta información confidencial tan alegremente? Claro que sí, pero las entidades financieras podrían hacer campañas de concientización del uso correcto y de la importancia de mantener las coordenadas de la tarjeta de manera confidencial.
Para evitar ser víctima de phishing, debemos asegurarnos de introducir nuestro usuario y contraseña habiendo entrado específicamente en la página del banco, y no así por haber hecho clic en un enlace de correo electrónico o red social. Recomendable nunca ingresar más de tres dígitos de la tarjeta de coordenadas en cada inicio de sesión; si solicitan ingresar más de esos tres algo anda mal con esa página.
Finalmente, para cerrar agosto con broche de oro, el domingo hubo una actualización en el sistema de cajeros automáticos de una entidad financiera que salió mal. Aunque los cajeros parecían estar funcionando con normalidad al hacer retiros, el dinero no era entregado en físico pero aún así se descontaba del saldo de la cuenta. Si bien se hizo la devolución ante el reclamo días después, lo hicieron “de callados”, sin siquiera una llamada para disculparse por el error.
En otros países, las instituciones están obligadas a notificar públicamente sobre los incidentes que hayan sufrido, el cómo y por qué sucedió y qué medidas tomaron para subsanarlos. Las entidades financieras están llamadas a mitigar estos problemas y brindar una explicación ante estos incidentes para tranquilidad de los clientes.
El autor es ingeniero y docente universitario.
Columnas de DIEGO ROJAS CASTRO





















