De irresponsabilidades en el fútbol boliviano
La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) inició su proceso de adecuación de estatutos hace prácticamente dos años y aunque en todo ese tiempo se dieron trabas para que todo se pusiera en orden, recién en abril del año pasado se pudo posesionar al nuevo comité ejecutivo encabezado por el dirigente paceño César Salinas.
El Estatuto ya había sido aprobado en mayo de 2017 y es aquí donde se puede apuntar a una irresponsabilidad por parte de los miembros de la entidad federativa.
En las disposiciones transitorias, que se tiene en la normativa, se apunta a un aspecto clave: la adecuación de los estatutos de los 14 clubes profesionales y de las nueve asociaciones departamentales.
Si bien en el documento se da un plazo de 10 meses desde que se pone en vigencia la nueva normativa, por las complicaciones que se dieron para elegir a una nueva dirigencia, el plazo también cambió. El término que se les otorgó a los miembros con la nueva dirigencia fue el 31 de diciembre de 2018.
Hasta el miércoles 2 de enero, luego de dos días de haberse cumplido el término inicial, el Comité Electoral informó que sólo cinco clubes y una asociación presentaron sus estatutos.
Los clubes y las asociaciones tuvieron su tiempo, muchos incluso cambiaron algunos artículos de sus normativas, sobre todo en el sentido de alargar mandatos precisamente por esta situación.
El fútbol boliviano tiene muchas cosas por cambiar, sin embargo, si no se dan cambios en las bases, aparentemente todo puede seguir igual. El cambio que se pregona se puede quedar en nada.
La irresponsabilidad podría provocar, incluso, que las instituciones que no presentaron sus estatutos en el tiempo previsto sean sancionadas con la suspensión de sus derechos. Aun así, parece que todo sigue igual en ese sentido.
Periodista de Los Tiempos
Columnas de Geraldine Corrales



















