¿El neoliberalismo en tiempos de coronavirus?
¿Cómo pensar el sistema neoliberal en el momento histórico peculiar que vivimos? La lógica de la hiperconexión económica y el mercado, que nunca duerme, han quedado parcialmente paralizados y los gobiernos enfrentan una compleja situación sanitaria que, en muchos casos, muestra las debilidades del sistema sanitario a nivel mundial, como también el impacto de las desigualdades sociales económicas a la hora de planificar políticas sanitarias para evitar contagios.
Ciertamente, es un momento complejo para los gobiernos y la economía mundial. Pero más que ello, fuera de la lectura puramente económica, desde el plano personal y auto reflexivo, este proceso confirma los postulados que señalan que el neoliberalismo saca lo peor de los humanos, en cuanto se establece un sentimiento individual fuera del de comunidad.
En otras palabras, es evidente que el coronavirus ha generado un miedo a la muerte, que, al hacerse presente, muestra el grado de debilidad de las relaciones de solidaridad entre bolivianos y bolivianas. Primero: gente bloqueando hospitales para impedir que personas infectadas o en observación por Covid-19 sean atendidas, segundo, gente que se opone a que vuelvan ciudadanos bolivianos y bolivianas de otros países, aunque se encuentren parados.
En estos tiempos, el miedo a la muerte impregna nuestra realidad, y muestra nuestro egoísmo como forma desarrollada de lo fuerte que ha sido el neoliberalismo en nuestra vida social y cultural. Esto trasciende la orientación de derechas o izquierdas, dado que incluso los masistas más recalcitrantes en las redes sociales piden que no se permita ingresar a los bolivianos y bolivianas y que mueran a su suerte en tierras lejanas, o las cristianas más devotas y aquellos, que no dejaron que un cura italiano sea atendido en La Paz.
Vivimos tiempos donde resalta la miseria humana, pero no es solo culpa de la ignorancia, sino la muestra de la fortaleza del sistema neoliberal que ahora impregna, en lo más profundo, nuestra psiquis y ser, reflejando que, al final, no importa el sentimiento colectivo sino nuestra seguridad individual. Por eso hubo gente que acapara productos dejando a otros desprovistos o los que especulan. Es que en el fondo estamos condicionados a pensar en una seguridad individual, egoísta, como pide que sea el sistema neoliberal para demostrar el éxito.
Para terminar, recuerdo una frase hermosa que dice: “todo lo grandioso que el hombre ha hecho en la historia siempre ha sido motivado por el miedo a la muerte”, linda en sí misma, pero parece que ahora el miedo a la muerte ha sacado nuestro egoísmo más vil.
El autor es sociólogo y analista de políticas públicas
Columnas de CÉSAR AUGUSTO CAMACHO SOLIZ




















