Aprender haciendo en la red
La preocupación por la compatibilidad entre la educación virtual y el aprender haciendo es entendible y compartida. Esta sinergia es posible si se evita el estancarse en la mera transmisión de información, pues para compartir material y desarrollar ponencias magistrales tradicionales son suficientes los recursos simples de la tecnología de la información y comunicación (TIC). Afortunadamente, los sistemas de gestión del aprendizaje (LMS, por sus siglas en inglés) ofrecen innumerables ventajas para el logro de ambiciosos objetivos pedagógicos y formación de competencias.
La administración de entornos virtuales para el desarrollo de saberes, es apenas un soporte para implementar todo un revolucionario proceso de innovación curricular, estructurado a través de estrategias didácticas renovadas en el nuevo paradigma tecnológico, dentro de una sociedad configurada en red.
Hoy, novedosas prácticas pedagógicas (m-learning, b-learning, flipped classroom, COIL, micro learning, rapid learning, gamificación, webinars, etc.) facilitan la ejecución sincrónica o asincrónica de proyectos, conversatorios, foros debate, situaciones problemáticas, trabajo colaborativo, simulaciones, investigación, evaluación, etc.
Disponiendo de estos recursos, es posible contextualizar una experiencia educativa motivante, donde el estudiante pueda asumir un activo papel protagónico para aprender haciendo, conectado en red con sus compañeros, profesores y actores externos, con acceso a mayor información, aprendizaje intercultural (sin fronteras) y procesos interactivos de retroalimentación, que le empoderan aún más para construir creativamente avances y producir resultados.
El uso de estas herramientas y plataformas tecnológicas no se limita a los informáticos: ellos crean esas aplicaciones y todos somos sus usuarios. Entonces, su aprendizaje y manejo no es excluyente. ¡Es cuestión de actitud y decisión de la comunidad educativa!
He ahí el buen uso de la tecnología al servicio de la educación. Este valioso recurso permite dinamizar dicho proceso social ofertando condiciones favorables y didácticas para no condenar al estudiante a una aburrida e interminable vivencia, como en el peor escenario presencial, con escasa posibilidad para generar iniciativas. El nuevo escenario propicia oportunidades pedagógicas para crear, aportar, interactuar y retroalimentarse progresivamente. El fenómeno global de los cursos masivos-abiertos-en línea (MOOC, por sus siglas en inglés) son una referencia importante cuya gestión curricular, liderada por educadores innovadores que revolucionan la educación con tecnología, supera barreras o excusas convencionales para formar con eficacia y eficiencia.
A pesar de que el contacto humano es insustituible, pues aporta mayor calidez a la experiencia social del fenómeno educativo, el aprendizaje significativo no necesariamente se desarrolla por medio de la presencia del maestro. Siendo el mayor reto docente fomentar la capacidad de aprendizaje autónomo en sus pupilos, la tecnología ofrece inmejorables oportunidades para ello, pues orientando esta vivencia por medio de una adecuada reingeniería curricular, el aprendizaje será satisfactorio e inspirador para un crecimiento integral, autodidacta e independiente.
En plena era de la economía naranja, la creatividad y el conocimiento, esos medios tecnológicos son claves para afrontar el reto, pues la nube dispone de infinidad de recursos para promover un aprendizaje crítico, creativo, práctico y socialmente responsable. Entonces, la innovación del paradigma mental y la cultura corporativa; la evolución del diseño curricular adaptado a la nueva realidad; la actualización, actitud y compromiso de los actores; la responsable administración académica e institucional, junto con visionarias políticas públicas que promuevan el acceso equitativo a estas oportunidades, son determinantes para reconfigurar el sistema educativo, donde predominan los nativos digitales. El mercado laboral demanda una respuesta oportuna de talento humano competente en manejo de tecnologías digitales para la gestión de información, comunicación y aprendizaje.
El autor es docente en la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho
















